Inicio 1ª División El Málaga sobrevive en Do Dragao.

El Málaga sobrevive en Do Dragao.

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La eliminatoria se decidirá en La Rosaleda. Esta es la mejor noticia que se desprende del partido que ha cerrado el Málaga en el estadio Do Dragao, donde el Oporto venció por 1-0 y se mostró infinitamente superior al conjunto andaluz. Pellegrini vio así cumplidas sus expectativas y, felizmente, todo queda pendiente para la cita del 13 de marzo en la Costa del Sol. No obstante, mucho tendrá que cambiar la película si este Málaga del Jeque pretende colarse entre los ocho mejores del continente, porque la sensación que ha quedado suspendida en el ambiente es que el sueño de la Champions puede estar llegando a su fin. Pero no seamos alarmistas. La esperanza es lo último que se pierde, y además, en frente no hay una máquina omnipotente carente de sentimientos (de haber sido así, el Oporto estaría ya, a estas horas de la noche, en cuartos de final).

No hubo tregua. El conjunto portugués pasó por encima de un Málaga tierno y lleno de dudas. Los de Pellegrini, acostumbrados a un fútbol alegre y vistoso, no olieron el balón en toda la noche. La presión del Oporto fue agobiante desde el primer minuto hasta el último, y el Málaga perdió su esencia y, por tanto, toda su capacidad de amenaza. Sandro evidenció las carencias de Joaquín, que no desbordó ni una sola vez en los noventa minutos, y en la otra banda, Isco se vio acosado por una jauría de lobos que no le dejaron respirar ni pensar. Con las bandas desactivadas, la zona central fue coser y cantar. Santa Cruz no exigió a una pareja de centrales fuerte y bien situada, y Baptista, que hizo la labor de enganche, llegó falto de ritmo y con la certeza de haber jugado ya sus veinte mejores partidos de su carrera deportiva. Inoperante, el Málaga navegó a la deriva con la única obsesión de sobrevivir para ser rescatado en La Rosaleda.

Buen partido, por otra parte, de este Oporto de Víctor Pereira que desnaturalizó el ADN Pellegrini. Si el Málaga no dio tres pases seguidos fue, en mayor medida, porque los portugueses asfixiaron a su rival en todas las parcelas del campo. Las estadísticas hablan por sí solas y sonrojan a un Málaga incapaz de tirar a puerta en todo el partido. Liderados por Moutinho, jugadorazo donde los haya, el Oporto gobernó el partido con mucha intensidad y expuso argumentos para ampliar su ventaja, sin embargo, los portugueses tampoco son ya aquel equipo que sembraba el pánico con gente como Hulk o Falcao. Así que tuvo que ser el propio Mountinho quien, en posición más que dudosa, rompiera el partido a los 56 minutos para adelantar al conjunto portugués en la eliminatoria. No habría más goles, pese a que se jugó todo el tiempo en territorio ‘boquerón’.

Mal partido del Málaga, desarbolado por un Oporto sin grandes alardes que, aun así, fue infinitamente superior. Los portugueses toman ventaja en la eliminatoria pero hay dos cosas que celebrar. Por un lado, el Málaga salió vivo del peor partido que ha jugado en esta Champions; y por otro, la certeza de que La Rosaleda está hambrienta de hazañas y gestas como la que se le viene encima.

Imagen: Marca.com
Redacción: Nacho Elbal.