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Que le den una brújula

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rosellVaya por delante que me agrada el fichaje del Tata Martino. Llega un técnico argentino con ganas de trabajar y loco por incrustarse en la cultura Barça. Comparte su filosofía y con esa humildad aterrizó en Barcelona: no quiere jugar a inventar, su objetivo es continuar el trabajo de Tito y Pep y recuperar viejas costumbres, como por ejemplo, la presión asfixiante en campo contrario. Además, su llegada no se desmarca de la política del club, que desde hace diez años viene incorporando entrenadores inexpertos -que no incapaces- obteniendo resultados extraordinarios: tres Champions y seis ligas de la mano de Rijkaard, Guardiola y Vilanova. Dicho esto, la apuesta del Tata no resulta precisamente descabellada.

Sin embargo, Sandro Rosell ha cometido la enésima torpeza en este verano y acaba de poner en su camino la primera situación incómoda. No acabo de entender al presidente del FC Barcelona cuando dijo aquello de que el Tata «tiene más ADN Barça que muchos de La Masía». ¿En cuántos de esos entrenadores del fútbol base estaba pensando? ¿Cuál fue su intención al establecer esta comparación? O mejor aún, ¿Por qué comparar?

La torpeza del presidente parece no tener fin. Primero regaló a David Villa y después dejó escapar a Thiago Alcántara. Incluso, uno de sus palmeros llegó a calificar muy positivamente el precio de venta del joven medio centro, afirmando que fue una gran operación teniendo en cuenta que se trataba de un suplente. Evidentemente, el campo visual de este buen hombre no alcanza más allá de su propia nariz. Además, parece que tampoco sentó nada bien la ‘sensibilidad’ con que se trató el caso Abidal, y prueba de ello es que Dani Alves ha cambiado su dorsal 2 por el 22 del lateral francés en esta pretemporada. Y no debemos olvidar el revuelo formado con el precio real de Neymar.

Suerte que pronto, en cuestión de dos semanas, el balón comenzará a rodar y centrará todos los focos. Entre tanto, que le den una brújula, recupere su camino e intente no molestar demasiado a los suyos.