Inicio 1ª División Un Atlético sin piedad, un Rayo descafeinado

Un Atlético sin piedad, un Rayo descafeinado

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Atlético de MadridDuelo muy dispar el vivido esta tarde en el Estadio Vicente Calderón entre el Atlético de Madrid, que pasó como una apisonadora sin piedad por el césped, y un Rayo que duró apenas cinco minutos en la disputa del partido. Una presión muy intensa, unida a la precisión en los pases y una efectividad excelente, hizo que los del Cholo pasarán por encima de sus vecinos.

El partido comenzaba algo extraño: el Atlético le daba la pelota al Rayo y esperaba agazapado. Los hombres de Vallecas cruzaban la línea de la medular y entonces comenzaba la presión asfixiante colchonera. Poco a poco ni el dominio en los primeros metros le quedaría a los rayistas. Corría el minuto 10´ cuando Arda podría haber adelantado a los colchoneros con un testarazo que habría culminado la excelente jugada de un Costa que empezaba su particular recital. El primero gol vendría de otro cabezazo, esta vez dado por uno de los menos habituales. Raúl García fue quien remató, casi sentado en el suelo, con toda la sutileza permitida por la más que floja zaga vallecana, al fondo de la malla.

Solo tres minutos más tarde Diego Costa anotaría el segundo aprovechando el regalo en forma de pase que le puso Arda, que se había marchado de hasta tres defensores, desde la línea de fondo. En el 34´ volvería a repetirse la asociación pero a la inversa: Costa robaba un balón y hacía una pared con Villa. El brasileño devolvía la pared de primeras a Arda que se quedaba solo ante Cobeño, a quien dejaría en el suelo para que viese como batía a placer. Las subidas de Filipe y Juanfran eran constantes y solo alguna galopada de Lass enmascaraba la impotencia de la escuadra visitante. Así pintaba el panorama al irse al vestuario los jugadores.

Al poco de comenzar el segundo acto podría advertirse que la tónica iba a ser idéntica. Tiago lo reafirmaría al rematar el tercer centro que puso el Atlético en la misma jugada dentro del corazón del área de Cobeño. El portugués anotaba y mandando un mensaje a Simeone: el banquillo responde. Tras el cuarto gol el Atleti aflojó la presión y se relajó. A muchos se les pasó por la cabeza el partido del año pasado en el que el Rayo dio el susto tras meter tres goles cuando se encontraba en idénticas circunstancias, pero hoy los de Paco Jémez no tuvieron capacidad de reacción alguna. El único tiro entre los tres palos vino curiosamente de un cedido colchonero: Saúl mandaba un trallazo que Courtois tuvo que desviar. El joven canterano del Manzanares fue de lo poco que se podría salvar hoy del Rayo.

Los minutos pasaban y el balón era visitante y el peligro local. Villa tuvo la suya a pase de Adrián pero cuando parecía que lo tenía todo a favor el balón saldría repelido por el travesaño. Sería de nuevo Raúl García quien completaría la manita rematando a placer el balón que le puso Koke desde la línea de fondo. Enorme el partido de los del Cholo que sumado al calamitoso de los de Jémez ha hecho que hoy los colchoneros ya puedan pensar tranquilos en la vuelta de la Supercopa.