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Cesc rescata al Barça en el ‘paraíso escocés’

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  Fernando Alcalá-Zamora

CescEl FC Barcelona venció por la mínima al Celtic FC en el segundo partido de la liguilla de la Liga de Campeones gracias a un gol de Cesc Fábregas en el minuto 75. Los azulgrana suman su segunda victoria para tomar el liderato del grupo H tras el empate en Ámsterdam firmado por Ajax y Milan.

Cuando el famoso himno de la Champions comenzó a retumbar entre los cuatro graderíos de Celtic Park los jugadores del Barça, alineados frente a la tribuna principal, debieron recordar su claudicación en ese mismo escenario hace sólo un año. A sus espaldas, en el abarrotado mar de asientos, la afición verdiblanca desplegó un gran mosaico que rezaba “This is Paradise” (“Esto es el Paraíso”).

Así denominan los seguidores “hoops” a su mítico campo del este de Glasgow, Paraíso, por las inagotables noches de gloria y sufrimiento, de remontadas épicas y batallas perdidas que allí se han vivido y librado. El Barça, sin Messi pero con Neymar, sucumbió el año pasado como tantos otros grandes equipos a lo largo de la historia, y no estaba dispuesto a volver a dejarse puntos a pesar del contexto en el que tenían que desplegar su fútbol de combinaciones infinitas. El Celtic por su parte, sin la columna vertebral que erigió la victoria ante el conjunto de Tito Vilanova (Mark Wilson en la defensa, Victor Wanyama en el centro del campo y Gary Hooper en ataque) puso sobre el césped lo único que nunca se deja atrás, el corazón.

El encuentro repitió el mismo esquema desplegado en los últimos enfrentamientos. Un choque de estilos abismal, dos bandos entregados a su causa, cada cual con sus armas, demostrando por qué el fútbol es un deporte tan versátil. En ocasiones ambos conjuntos han llevado al extremo su idea de juego y las críticas han arreciado, pero cuando el balón rueda el fútbol siempre se ha encargado de demostrar que con ambos estilos la victoria (fin último del juego profesional) es posible.

Así se definió el choque, y cada cual, de la misma forma que tomaron posiciones en una mitad u otra del verde césped de las tierras escocesas antes de comenzar a jugar, optaron desde el primer minuto por desplegar su juego. El Barça dominó, trenzó, movió de lado a lado el esférico e intentó encontrar cualquier resquicio entre la defensa verde. El Celtic por su parte esperó paciente, se vació en las ayudas y defendió hasta desfallecer esperando siempre con el cuchillo afilado para asestar un golpe fulminante en cualquier cabalgada del inmenso Georgios Samaras.

Al descanso el electrónico no se movió y sólo en el minuto 59 el guión se emborronó tras la expulsión del capitán escocés Brown por una leve patada innecesaria a Neymar. Fue sólo un instante, una piedra más en el camino del conjunto de Neil Lennon, pero un plan tan interiorizado como el que emplea su equipo no se desmorona por algo así, aunque todo indique lo contrario.

barça(1)Para contrarrestar la inferioridad numérica el entrenador irlandés no necesitó mover ni un solo dedo. Confirmada la expulsión, la parroquia céltica recordó por qué la Copa de Europa considera Celtic Park un escenario tan especial. Manu Sarabia, comentarista de Canal Plus, lo explicó con claridad: “El campo está vibrando, no metafóricamente, ocurre de verdad”. Los cánticos de la afición local ya no cesarían hasta después del pitido final, pues la leyenda, una vez forjada, ya nunca desaparece.

El momento del Celtic, y a la postre del partido, llegó en el minuto 73, tras una doble ocasión en la que lo extraño fue que los “Bhoys” no se adelantasen en el marcador ahí. La culpa, y el mérito, la tuvo Víctor Valdés, que libró una batalla de alta alcurnia en la defensa de los palos junto a Fraser Forster. El catalán salvó a su equipo tras una estirada soberbia digna de ser recordada, y sin tiempo para repetición los atacantes blaugranas salieron a la contra sin mirar atrás. Entre Alexis y Cesc el balón acabó en la meta local tras firmar una jugada digna del mejor Madrid de Mourinho, paradojas del fútbol. El contraataque letal hizo ya insalvable la diferencia entre ambos contendientes.

El Celtic, claro, no dejó de intentarlo, pues va en sus genes, y volvió a ofrecer una más que digna batalla para un Barça acostumbrado a golear. Al finalizar los protagonistas intercambiaron impresiones y el goleador Cesc resumió lo vivido: “Ha sido el partido más completo de la temporada. Da gusto jugar aquí, con este ambiente, en este pedazo de campo.”