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Hay equipo

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gol de curto
Imagen: Jesús Mudarra.

Real Jaén 3-2 Real Murcia.

El Real Jaén sumó tres puntos fundamentales para no perder el tren de la Segunda División. Cumplió una de las normas básicas que exige el manual de la permanencia: sumar de tres en tres en casa, hacer lo imposible por sorprender a cualquiera, recuperar el fortín. Con esta victoria ante el Murcia, el Jaén acumula tres partidos consecutivos sin perder en su estadio y recupera algo de oxígeno antes de viajar a Gijón. Sufrió para sacar el partido adelante porque, en su condición de recién ascendido, así debe de ser, sin embargo, ese destino sinuoso que todos conocemos y esperamos se disfrazó esta tarde en forma de colegiado y volvió a gastar otra broma macabra en los instantes finales. El cántabro Arias López concedió un segundo penalti al Murcia en el 90′ para agitar el descuento, Kike García recortó distancias pero no pudo evitar que los tres puntos se quedaran en casa.

Justa victoria de un Real Jaén que, aunque no mostró la superioridad y el estilismo de otras tardes, presumió de su buen gusto por el fútbol y afianzó la sensación de equipo fiable que crece semana tras semana. Y es que, hasta bien entrada la segunda parte, no remató el Murcia con peligro sobre la portería de Toni García. Para entonces, el Real Jaén había cuajado un primer tiempo notable en el que supo aprovechar sus escasas ocasiones y no concedió ni un sólo argumento para la rebelión de los murcianos. Al descanso, el Real Jaén mandaba en el marcador gracias a los goles de Víctor Curto y de Jona. Tarde plácida, por tanto, que invitaba a la esperanza: de nuevo, el Jaén plantaba cara y sonrojaba a un equipo de la zona alta.

Pero el Murcia tiró de casta tras la reanudación y cercó al Jaén en su campo. Los hombres de Manolo Herrero juntaron sus líneas y se replegaron atrás con la idea de matar el partido a la contra. El plan tenía sentido porque el dominio visitante no amenazaba el resultado y no estaba -ni está- el Jaén para correr demasiados riesgos. Con 2-0, Arias López señaló el primer penalti -claro- de Hugo Álvarez y Kike García redujo distancias. Se cumplía la hora de partido y, por primera vez, Toni García sentía el peligro en su portería. Tras el gol, el equipo de Manolo Herrero se lanzó a por el tercero y puso en evidencia el plan inoperante de Velazquez. Óscar Quesada aumentó distancias en un córner y prácticamente finiquitaba el partido. Pero entonces emergió de nuevo la figura del árbitro cántabro para inventarse un penalti que nadie vio. Se había cumplido el tiempo reglamentario y Kike García volvió a marcar el segundo del Murcia. No era suficiente. El Real Jaén ganó merecidamente un partido que refuerza la convicción de que tiene fútbol para lograr la salvación y de que La Victoria será decisiva. Hay equipo.