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Paso al Campeón

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gol españa albaceteEspaña 2-0 Georgia.

Estaba cantado pero quedaba certificarlo de forma oficial: España asistirá al Mundial de Brasil el próximo verano. La casualidad, o acaso un guiño de la Federación, ha querido que el billete fuera sellado en Albacete, bendita tierra manchega de Castilla que vio nacer a ese Iniesta de nuestras vidas hace veintinueve años. En el Carlos Belmonte, España cumplió su libro de ruta y derrotó por 2-0 a una Selección de Georgia que presenció encantada otra lección de La Roja.

Finaliza así una fase de clasificación en la que España sólo ha cedido un par de empates en ocho partidos. Primero patinó en el Calderón ante Francia y después se descuidó en El Molinón frente a Finlandia, pero una vez agotado el tiempo de relax, España recuperó su mejor versión en el Parque de Los Príncipes para destrozar a una Francia que amenazó tímidamente la hegemonía del campeón. Aquella noche, en París, España sacó sus violines y volvió a enamorar.

Desde entonces, partidos como el de anoche. Incómodos compromisos ante rivales inferiores que han servido para poner a prueba lo que, seguramente, nos encontraremos en el Mundial: auténticos búnkers a prueba de bombas. Y es que Georgia no se desmarcó de Finlandia o Bielorrusia, sino que dibujó sus líneas bien atrás y cedió el balón a la selección de Vicente del Bosque. El seleccionador, además de afianzar la idea que les ha llevado a conquistarlo todo, ha tenido tiempo para probar variantes más vertiginosas y agresivas.

Por ejemplo, la titularidad anoche de Jesús Navas demostró que dota al equipo de mayor velocidad y desborde, lo cual no es ningún descubrimiento pero cada vez parece algo más natural. La inclusión del extremo sevillano brinda, además, mucho más sentido a la opción por el nueve de toda la vida, y esa opción, por clase, envergadura y remate, se llama Negredo. El tándem del City aportó una pizca necesaria de alboroto a la serenidad del tiki-taka, y antes de la media hora, el ariete vallecano ya había marcado un gol y avisado un par de veces con chilena espectacular incluida.

Lo demás fue lo de siempre. Dominio aplastante y absoluto que, las fechas y la inoperancia del rival, llevaron el partido al terreno peligroso del aburrimiento. Pero Del Bosque, astuto y previsor, evitó la siesta con cambios inteligentes. Primero sacó a Xavi y dio entrada a Koke para probarle como cerebro; después entró Mata por Pedro y, a falta de diez minutos, Isco sustituyó a Iniesta, que salió de casa ovacionado. Con los más jóvenes al mando, el equipo mantuvo velocidad y rumbo y dio tiempo para hacer el segundo, obra de Mata. Colorín colorado.

España cerró así la fase de clasificación y defenderá título en Brasil. La campeona está en buenas manos y ya solo falta por ver quién subirá al barco. Paso al campeón.