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Buscando el equilibrio

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José Manuel Ríos Corbacho

Profesor Titular de Derecho penal de la Universidad Cádiz. Director del Forum de Derecho, Ética y Deporte de la UCA

iscoHoy espero que el maestro Oliver me vuelva a perdonar la licencia de escribir tan sólo de fútbol, ya que es una tremenda osadía hacerlo para un humilde jurista. Voy de viaje hacia La Coruña y haciendo escala en Barcelona, un día después del clásico. En estas dos horas de espera aérea en la terminal 1 del aeropuerto del Prat he visto deambular a muchos culés sonrientes, la mayoría con la camiseta de la señera, después de la victoria de ayer en  el clásico frente al Real Madrid. Sin temor a equivocarme, la derrota más cruel e injusta del último lustro, eso sí, sólo valorando los segundos 45 minutos del equipo de Concha Espina.

El bueno de Carlo Ancelotti lleva días, antes el clásico, diciendo que lo tiene todo claro y que de lo que se trata es de “buscar el equilibrio” en su equipo. Desde luego Carletto no es dudoso en su adoración al Madrid y que, pese a las goleadas que le endosaba al equipo que conformaba la “quinta del buitre” a las ordenes de Arrigo Sacchi, era un sueño, como él mismo ha apuntado en varias ocasiones y que ha llegado a convertirse en realidad. No obstante, visto el primer periodo del pasado clásico, observé sobrevolar el fantasma del “flautista” que volvieron a hacer acto de presencia en el coliseo azulgrana. Sinceramente, la primera parte fue un “mourinhazo”, mientras que el segundo periodo, los blancos estuvieron más cerca de cualquier entrenador que haya pasado por Chamartín hasta que llegó el de Setúbal. Sin embargo, hay que indicarle a Carlo que el “equilibrio” no se encuentra en 45 minutos ante el Barcelona, que va, el susodicho equilibrio comienza desde el planteamiento de la plantilla y desde el desarrollo de los primeros partidos de liga. Contra el Barsa no se pueden hacer experimentos ni con gaseosa y, prueba de ello, pese a que durante los últimos años hemos visto un todopoderoso Barcelona, pienso que el trienio mourinhista hizo a los blaugranas mejor de lo que verdaderamente son, y las probaturas del técnico italiano, también.

El equilibrio se inicia en la portería. Por ello, no es de recibo, la situación que está acaeciendo en el Bernabeu.

Hay, a día de hoy, dos grandes guardametas: López lo está haciendo realmente bien, de cine, diría yo, pero Iker es el mejor del mundo, y ese es el gran debate que vuelve a tener dividido al madridismo. Ante tal dualidad, el técnico transalpino ha optado por la opción más variopinta. Diego juega la Liga e Iker, teóricamente, la Champions y la Copa del Rey. A mi juicio, eso no es equilibrio. El primero, se siente el portero de la competición doméstica, sin posibilidades de ser importante en Europa, con lo cual creo que sus expectativas se encuentran cercenadas. Pero no puede olvidarse  que tanto en anteriores declaración de Mourinho e incluso de Carletto, ambos señalaban que conocían hacía tiempo al cancerbero orensano y que habían pensado en ficharlo para otros equipos en los que estuvieron ambos entrenadores. Pero lo cierto y verdad es que si no llega a ser por la lesión de Casillas en Valencia, a día de hoy, seguramente, Diego sería reserva en el Sevilla FC. El tema de Iker es bien diferente pues aunque sea la “niña de sus ojos” en el planteamiento de Del Bosque, si no juega suficientes partidos, no será titular en el mundial de Brasil, con lo que el affaire Casillas se ha complicado y mucho.

Quizá la idea para solventar esta cuestión pudiera ser la que planteó Emery en el Valencia cuando se encontró a Diego Alves como un fichaje importante del club che procedente del Almería y un canterano, venido a más, como era Vicente Guaita. Su decisión fue darle a cada uno dos partidos en todo tipo de competiciones, circunstancia por la cual ambos porteros se sentían titulares y con la motivación suficiente para afrontar a buen nivel y sin estridencias todo tipo de partidos y campeonatos. Esa es una solución muy plausible para devolver la estabilidad a la portería blanca, o, en palabras de Ancelotti, el equilibrio.

En el sistema defensivo, lo acaecido en el campo del Barcelona, empezó colocando a tres centrales pero uno en el medio campo, para contener, no se qué, puesto que la circunstancia me hacía recordar esa revolución nada silenciosa de pasados recientes en la época de Mourinho donde la creación daba paso a la destrucción. El resultado en tres años: una liga, una copa y una supercopa. Sergio, no es dudoso, es un pulmón, un gran capitán, juega de central e incluso de lateral, e incluso se permite cantar flamenco como los ángeles dedicándole a su novia una canción en el hormiguero de Pablo Motos. Ramos no puede ser centrocampista, pero es más, tampoco Pepe, que era el arma secreta de Mourinho frente al Barcelona de Guardiola.

La salida de Illarramendi al campo hizo que todo cambiara en la segunda mitad. El de Motriku, junto a Isco (Golden Boy, mejor jugador europeo de menos de 21 años de la pasada temporada) fueron los mejores jugadores del último campeonato sub 21 que ganó España. Illarra es tácticamente muy bueno y juega con muchísimo criterio, sale a presionar a la salida del balón de la defensa rival, vuelve rápidamente y encauza el juego del equipo, pero se encuentra sólo en el medio campo, pues Kedhira carece de calidad, a mi entender, y Modric, desde el partido matutino contra el Ath. De Bilbao, no ha vuelto a dar una a derechas, teniendo que indicar que Di María, físicamente inmejorable, juega a banda cambiada, con lo que , por lógica, rinde menos que en su posición natural por banda izquierda. Pero el hecho de que Cristiano tenga que jugar por la izquierda, pues es su gusto y decisión, trastoca mucho al equipo, ya que sería el sitio natural del argentino, o incluso del fichaje estrella de esta temporada Gareth Bale, quien Villas Boas, lo colocó en todo tipo de posiciones, indicando autorizadas voces, desde el Reino Unido, que el galés es un jugador total.

La Premier magnifica, y el bueno de Gareth es un portento físico para la banda izquierda. En el resto de comentarios, yo sería bastante prudente, como jugador total. Tampoco estaría de más que el mister se acordara de Casemiro, mejor jugador de la pretemporada y que aporta muy buenas maneras. La Real Sociedad, con la lesión de Granero, se fijó en el como cedido, pero, al parecer es muy importante para la primera plantilla, tanto que no juega un minuto. Sin duda, se trata de un jugador de fuerza pero no exento de calidad y que cumpliría la labor de Kedhira con creces. Otra circunstancia, que no podemos dejar en el tintero, en este modesto análisis del primer tercio del campeonato, es la situación de Benzemá. El francés es un gran delantero; corre, posee visión de juego, pase y rapidez, pero no es un delantero centro goleador, esto es, un killer, al que desde luego no se le puede negar entrega, puesto que pelea mucho desde el medio campo y suele presionar también la salida del balón; pero el madridismo le exige que corra otros 40 metros en pos de rematar las jugadas, sin duda, “no se puede estar en misa y repicando”. Es un buen jugador, pero no es supermán.

Al parecer, ese desasosiego entre la afición y el futbolista galo, Florentino lo va a zanja con la contratación para la próxima temporada de Falcao, seguramente, ya tendrá la firma en la servilleta del cafetero. Y es que es un secreto a voces que en el contrato del ariete colombiano existe una cláusula por la que el Mónaco tiene que dejarlo salir hacia el Real Madrid por la misma cantidad que los monegascos le pagaron a los de la rivera del manzanares y, claro, el puente de plata hacia el principado, evitaría males mayores en la relaciones con los rojiblancos.

El caso es que si el Madrid sale al terreno de juego con los jugadores de calidad, podrá plantarle cara e incluso terminar con la hegemonía culé en breve. Modric e Isco son compatibles y si no que se lo pregunten a los leones de San Mamés a los que ellos dos le hicieron un roto, el croata, saliendo con el balón jugado y robando balones en defensa y el de arroyo de la miel, generando los tintes de creatividad y buen juego necesarios para vestir de blanco en el coliseo de Concha Espina. Gracias a Dios que Carletto ha encontrado los dos laterales buscados para un equipo atacante: Carvajal y Marcelo, dos puñales para la ofensiva madridista que suelen suplir los defectos de las bandas cambiadas, relegando al banquillo a Coentrao y Arbeloa, jugadores más propios de las Islas Británicas que de un equipo que aspira a ganar la décima.

En mi opinión, Ancelotti debe entender que Illarramendi e Isco son imprescindibles en un equipo que quiere tener la pelota y competir por lo máximo. Así, con ellos, será un equipo constructor y no destructor, puesto que la mejor defensa es un buen ataque y que, para ganarle al Barsa como se demostró el pasado sábado, hay que dominar el balón y no dársela a los blaugranas, pues sólo así el técnico italiano “encontrará el equilibrio” y, por supuesto “millorar” el juego, para hacer, como él mismo presagió, un “juego espectacular”. Pese al primer tiempo madridista en el Camp Nou y los tres años anteriores del “flautista portugués”, como dicen mis admirados Melendi y el maestro Rebollo, ¡¡¡Me gusta el fútbol!!!. Un abrazo de gol….