Inicio 1ª División El Almería arropa a su técnico y gana en Valencia (1-2)

El Almería arropa a su técnico y gana en Valencia (1-2)

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La primera victoria del Almería de la temporada fue en Mestalla

imagesCA73DLOZLos jugadores del Almería dieron la cara por su entrenador. En Valencia hay dudas si los valencianistas hicieron lo mismo por el suyo. Francisco iba muy tocado y  Djukic terminó tremendamente débil ante su afición.

El partido se puso de cara para el Valencia. Un penalti abría la puerta de la tranquilidad para los de Mestalla y sumía en la zozobra al conjunto almeriense. Paracía un guión escrito para la despedida del entrenador visitante. El fútbol lo muda todo con sus zigzagueos y sus caprichos. Mientras el Valencia no terminaba de cerrar el encuentro y a Francisco le dio tiempo a comprobar que su propuesta de salida no funcionaba y a cambiarla. Mientras, el Valencia seguía en su línea diesel, sin chispa y muy lastrado, no se sabe muy bien por qué.

La entrada en el campo de Soriano y Aleix Vidal dieron otroaire a los andaluces, mientras el Valencia seguía instalado en su pesadez extrema, en una especie de mundo oscuro que les impedía asegurar la mínima ventaja en el marcador. Tanto y tan mal jugo el Valencia con esa ventaja que,alos 60 minutos, a la salida de un corner se les hizo completamente de noche. Torsiglieri, de un cabezazo, puso en evidencia a la defensa local y el empate en el marcador.

La suerte de Francisco estaba cambiando y la del Valencia en franca huida. No tardó en consumarse el drama che. Aleix Vidal se proyecta sobre el área del Valencia y logra una posición envidiable para batir a Alves. Ya está. Increible pero cierto. El colista tiene contra las cuerdas al Valencia. Veinte minutos para enmendar el herror y evitar la tragedia de sumar, esta vez en Mestalla, otra derrota a la sangrante que sufrieron en Villarreal. No hubo forma. Ni Canales ni tampoco Alcacer, propuestas de solución del técnico local, lograron evitar el hundimiento. Acabó el partido y la nube de abrazos que envolvían a Francisco contrastaba con la triste figura del fibroso Djukic, que enfilaba el camino del vestuario pensando en su destino tras la ratificación previa al partido. La ley del fútbol.