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Betis 2-0 Mirandés: La verticalidad verdiblanca marca la diferencia

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El Real Betis Balompié se ha impuesto (2-0) al Club Deportivo Mirandés en la sexta jornada de la Liga Adelante. Rubén Castro, con dos goles, volvió a ser el jugador más destacado del choque y permite al Betis recuperar la calma tras sumar una nueva victoria.

Rubén Castro BetisPaso a paso, buscando pisar siempre sobre firme, Julio Velázquez parece ya caminar por el sendero correcto para guiar al Betis de nuevo a lo más alto del fútbol español. Su andadura comenzó dubitativa, atenazado por la presión de una entidad que no permite caer más allá de donde está. Llegaron resbalones y tropiezos que hicieron temer lo peor, pero parece que los verdiblancos han encontrado la luz.

Ante el Mirandés en el Benito Villamarín la expedición sevillana se limitó a seguir el plan básico que hasta ahora funciona para sumar los tres puntos y llegar al siguiente cruce de caminos. Rubén Castro se encarga de la función de avanzadilla y explorador; Kadir, Rennella y Cejudo le siguen a distancia prudencial ojo avizor; Matilla y N’Diaye vigilan las espaldas de la punta de lanza; el resto se apremia a no quedarse rezagados y a hacer el menor ruido posible.

Así avanza hasta ahora el bloque dirigido por Velázquez. Por momentos aceleran si el camino se divisa sencillo e incluso crecen las primera sonrisas y por momentos reducen el paso activando todas las alertas. Parece que la retirada ya no entra como opción en los planes verdiblancos. Y si lo hace, la parroquia heliopolitana se encarga de lanzar los avisos pertinentes.

En el túnel a recorrer perteneciente al sexto tramo de la travesía total la marcha fue constante y alegre. Los de arriba pudieron corretear de aquí a allá entre los defensores visitantes sin apenas rasguñarse. A la primera de cambio, Vincenzo Rennella divisó a Rubén Castro en la lejanía y le envió el cuero en profundidad de aquella forma que tanto gusta al canario. Rasa, fuerte y espaldas de los centrales. Castro, con su gesto automatizado, se limitó a rematar como siempre para que el gol se cantase antes de besar la red.

La zaga del Mirandés tan sólo pudo suspirar derrotada. Habrían ensayado la defensa contra intrusos mil y una veces y a la primera el goleador verdiblanco ya había encontrado el punto débil por el que desarbolarla. No tardó mucho en repetir jugada, aunque dejó correr el tiempo prudencial para volver a percutir.

Mientras tanto, en el área de Antonio Adán se batallaba con tirachinas y globos de agua. Los pobres atacantes visitantes, dejados a su suerte por el resto de sus compañeros, lo intentaron sin éxito ante una defensa bética solvente y atenta. Bastante es. No perdieron pues la estela de los exploradores y Rubén Castro pudo abrir la segunda vía de escape tras recibir un centro lateral de Jorge Casado. Remató de cabeza en las inmediaciones del primer palo y no cejó en su empeño hasta ver el balón dentro del arco rival. Su trabajo estaba hecho.

Julio Velázquez lo dio por válido, reforzó la retaguardia para evitar caer desprevenidos y volvió a respirar tranquilo. El Betis ya suma doce puntos y se sitúa donde debería: en la lucha por el liderato. Les toca seguir avanzando.

Imagen: realbetisbalompie.es