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Lugo 0-1 Betis: Merino inicia la revolución

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El Real Betis Balompié ha sumado su tercera victoria consecutiva tras derrotar (0-1) al CD Lugo en la decimoséptima jornada de la Liga Adelante. Un solitario gol de Rubén Castro acerca a los verdiblancos a las posiciones de ascenso directo y hace olvidar la etapa de Julio Velázquez.

Dani Ceballos N'Diaye BetisTras dos victorias balsámicas que consiguieron calmar los ánimos en un club sumido en la inestabilidad, el Betis acudió a Lugo con la consigna de tantear el terreno antes de pisar. No por desconfianza sino por incredulidad. La posibilidad de sumar nueve puntos consecutivos y rozar la segunda posición era tan remota hace escasas semanas que muchos debieron preguntar dónde aguardaría la cámara oculta.

Así saltaron al campo los verdiblancos, en contraposición a la actitud mostrada por el equipo local. El Lugo, que sabe aprovechar con solvencia sus minutos en casa, intentó penalizar la predisposición bética y cerca estuvo de lograrlo. Por uno y otro costado se desdoblaban los atacantes lucenses sin que la línea de contención visitante supiese frenar las acometidas. Sólo al acercarse a la línea de gol fracasaron sus intentos.

Allí surgió indistintamente la figura de Antonio Adán, de negro impoluto, para atajarlo o desviarlo todo. Superó el Betis el momento crítico del choque, ese que en tantas otras ocasiones supone su sentencia, y progresivamente consiguió desplegar a los hombres de ataque para buscar el arco rival. En la mayoría de casos, para conseguir el éxito, el proceso debe ser milimétrico e inapreciable. Como en las primeras películas de acción, en las que los actores se camuflan tras columnas o maceteros antes de aparecer de improvisto, el manejo del tiempo es esencial.

Cumplieron así su tarea los hombres de Juan Merino hasta que superado el descanso en la defensa local se abrió el hueco deseado. Robó el cuero Molinero con oficio, abrió al ya consolidado Dani Ceballos y éste, con criterio, filtró el balón a Jorge Molina, recién ingresado al campo. El grandullón delantero esquivó la salida del guardameta y asistió al corazón del área como el que se la juega haciendo ‘puenting’. Allí aguardaba Rubén Castro para marcar con la misma naturalidad empleada por quienes se encargan de anudarte al puente y ni parpadean cuando alguien salta al vacío. Un trámite más para el máximo goleador de la historia del club andaluz.

Ya con el tiempo y la ventaja de cara volvió el Betis a replegar las líneas mientras por delante de la defensa construía una empalizada rústica pero efectiva. Sólo de forma excepcional tuvo el Lugo posibilidad real de empatar el partido, y ahí acudiría de nuevo Adán para poner el candado y redondear su actuación. Para cuando el colegiado decretó el fin de la partida a los de Merino ya les había cambiado la cara: la tendencia vuelve a ser positiva.

* Imagen: lfp.es