Inicio 1ª División Del ataque a la defensa, el problema cambia de piso

Del ataque a la defensa, el problema cambia de piso

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granada-almeria-241114El Granada CF sumó ante el Espanyol el pasado domingo su decimotercera jornada consecutiva sin conseguir sumar tres puntos en Liga. El equipo de Joaquín Caparrós cayó derrotado por culpa de un gol de Stuani en el tiempo de descuento, cuando los rojiblancos ya se daban por satisfechos con el resultado que en ese momento campeaba en el marcador, el de empate a uno.

A Joaquín Caparrós le crecen los enanos. Cuando parecía que el único problema del equipo era la producción ofensiva, en los últimos tres partidos ha anotado tres goles que valieron para sumar tan solo uno de los nueve puntos en juego. El su contra anda el hecho de que a pesar de los tres goles a favor, uno en cada encuentro, encajó nada más y nada menos que ocho tantos. ¿Ahora qué pasa con la defensa?

Cuando no se marcan goles tampoco se reciben, pero cuando se consigue anotar algún tanto el equipo acaba recibiendo más, con la derrota como resultado más común. A pesar del empate ante el Valencia y la derrota en la Ciudad Condal, el equipo mejoró su imagen en la parcela ofensiva, aunque concedió más ocasiones en la portería de un Roberto que cada vez está más cuestionado, pero no tanto como su entrenador.

A pesar de esta histórica racha negativa, lo más sorprendente es que el club rojiblanco no ha llegado a estar en descenso en ninguna jornada. Si el Granada hubiera ganado tan solo tres (no era una utopía después de la buena pretemporada y el bueno inicio del equipo) de los trece partidos que lleva sin conseguir un triunfo estaría en una cómoda octava posición, viendo el descenso a diez puntos de distancia. No a uno como está ahora.

A pesar de ocupar la posición decimoséptima y de la racha negativa que lleva, el Granada es, por detrás del Córdoba y empatado con una fila de equipos, el conjunto que menos partidos pierde de los últimos nueve clasificados, con siete derrotas. El conjunto rojiblanco se mantiene fuera del descenso gracias a sus seis empates en lo que va de Liga, el segundo equipo en la clasificación de este apartado.

Joaquín Caparrós tiene el próximo domingo ante el Getafe una de sus últimas oportunidades (si es que no es la última) si quiere comerse el turrón y las uvas como entrenador del Granada. La paciencia es algo que tiene límite, y superar la barrera de los trece partidos sin ganar es un losa demasiado pesada ante la que Quique Pina y compañía tienen que actuar.