Inicio 1ª División Ancelotti, a vueltas con el esquema

Ancelotti, a vueltas con el esquema

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EFE:  Real Madrid-SevillaJavier Muñoz.- Al igual que el año pasado, mucho están dando que hablar las diversas formaciones con las que Carlo Ancelotti puede disponer a sus jugadores sobre el tapete. Y si ya de por sí hay todo tipo de puntos de vista, más dudas entran aun cuando se dan situaciones de crisis deportiva como la que actualmente atraviesa el Real Madrid. Pese al pleno convencimiento del técnico blanco, no lo tiene tan claro por lo general la opinión pública madridista, basándose en el juego mostrado a lo largo de los últimos meses y, consecuentemente, los estrepitosos resultados que le llevaron a la eliminación de copa, la pérdida del liderato y quedarse a un solo gol del descalabro europeo, lo que para el club hubiera significado un fracaso histórico.

Como decíamos, durante la temporada pasada en la que Carletto debutara en el banquillo del Bernabéu, ya le costó dar con la tecla, juntar las piezas de tal forma que se pudiera disfrutar de un buen puzzle: la ansiada Décima y la Copa del Rey, alcanzado un buen nivel de juego. Llegó a probar diversos esquemas de juego: 4-3-3, siendo el más utilizado, 4-4-2 con el que también cuajó un gran fútbol y pasando prácticamente desapercibido el 4-2-3-1 con el que Mou sembró la semilla de ese vertical y demoledor Madrid. Y es que no solo la formación ha traído de cabeza al técnico desde que aterrizó en Madrid, sino la elección del once para adecuar los jugadores al sistema le supuso complicaciones.

Desde un principio el fichaje de Gareth Bale le metió en apuros teniendo en cuenta el alto nivel que demostraba Ángel Di María, hasta el momento dueño de la banda derecha blanca. Si bien el recién llegado tenía un puesto asegurado tras los más de 90 millones de euros pagados por él, no tenía intenciones el ya exmadridista de salir del once, por lo que Ancelotti se las ingenió para hacerle un hueco: le colocó entre el doble pivote y la “innegociable BBC”, cumpliendo a la perfección la función de box to box, fundamental en la presión en el mediocampo, desequilibrando de todas las maneras posibles y subiendo la pelota de una forma vertiginosa.  Y así, a excepción del 4-4-2 que utilizó en la final de copa con partidazo de Isco en lugar del lesionado Cristiano, se alcanzaron la mayoría de grandes victorias de la temporada pasada, con su apogeo en Múnich para conseguir una victoria histórica de 0-4 y posteriormente alcanzar la Décima.

Sin embargo, el cambio de cromos de Di María por James Rodríguez dio un giro de 180ª a la fisionomía del equipo. Al contrario que el argentino, aunque el equipo también agradece su trabajo y toque para la elaboración del juego en el medio, James hace un fútbol mucho más pausado y de control del balón, ‘viviendo’ más cerca del área de una forma más estática para dar el último pase o aprovechar su pegada.

De ésta forma, el equipo domina más el juego ante su adversario, llevando el ritmo del partido, está más compacto y ataca de una forma más escalonada, con más ayudas a un Kross desbordado en el caso de ser único mediocentro y sin dejar huérfana a la defensa, con los apoyos en la presión y dinamismo ofensivo de Isco y James jugando de volantes, a la vez de aprovechar las llegadas de Modric de atrás, las incursiones por banda de los laterales y que Cristiano y Benzema gocen de más libertad de movimientos arriba. No obstante, parece ser que la alta cifra de millones pagada por Gareth Bale puede estar resultando una carga demasiado pesada para las espaldas de Ancelotti, si bien tampoco se podría descartarse presentar un 4-4-2 con el galés en el campo.

Pese a ello y a que los resultados están a favor del 4-4-2, siendo el esquema utilizado en la mayoría de las 22 victorias conseguidas en 2014 con su mayor exponente de juego y determinancia en el clásico disputado ante el Barcelona en el Bernabéu el pasado mes de octubre, el italiano sigue confiando en que el 4-3-3 es la forma adecuada de que este Madrid encuentre su “identidad” y aproveche así las virtudes de su fútbol. Pero, al igual que antes de que se lesionara Bale, los resultados vuelven a darle la espalda a la BBC, o al menos en esa disposición táctica, al cosechar los últimos resultados y mostrar el juego que para anda aspira este equipo. ¿Entrará en razón el dueño del banquillo madridista si prosigue la mala dinámica en la que su equipo se encuentra inmerso?

Otra de las cuestiones que puede estar suscitando sorpresas en el ataque es la escasa participación de Jesé, aparentemente condenado al banquillo en favor de Bale a pesar de haber recuperado sus condiciones físicas y demostrar su valía. Tras descolgarse por culpa de una grave lesión de rodilla el año pasado, ¿podrá revertir el canario su situación?