Inicio 1ª División Valencia 3-0 Levante: Rey del Turia

Valencia 3-0 Levante: Rey del Turia

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Feghouli (i) y el defensa del Levante Antonio García "Toño" pugnan por un balón.

El Valencia se vistió de verdugo desde el esbozo del encuentro. Sobre el papel y sobre el césped se sintió muy cómodo frente un Levante que saltó al campo con la condena estudiada, aceptada y rezada.

Alcácer fue el brazo ejecutor. Primero, avisó; en la segunda ocasión, fue el árbitro quien le arrebató su víctima; pero sólo momentáneamente. A la tercera oportunidad liquidó al Levante. Se coló entre dos centrales para rematar un centro de Parejo desde la derecha.

El gol apagó los escasos amagos de rebelión granota. El Levante se convirtió en un equipo sin alma, dócil ante los designios de su rival. El Valencia combinó los trenzados pausados de balón con las desbocadas galopadas de Rodrigo y Feghouli.

En labores defensivas, presionaban a los jugadores del Levante desde su área. No le dejaron acostumbrarse al partido y les obligaban a rifar la pelota al aire o a poner en apuros a Ramis o Mariño con balones atrás.

Atropello che en todas las facetas del juego. Cuando no tenían el balón corrían a recuperarlo. En los momentos en los que tenían la posesión, disfrutaban tocándolo y haciéndolo correr. Con esas pintas, demasiado tiempo tardó en llegar el segundo gol valencianista.

Pasada la media hora de juego, y en un espejo del primer gol, Orbán centró desde la banda izquierda para Feghouli, que se adelantó a su marcador y remató picado al césped. La jugada debería haber sido anulada por un leve fuera de juego de Orbán.

Curiosidades del fútbol y de las oscilaciones de ánimo en los jugadores, después de recibir segundo gol, el Levante se activó. Empezó a entrar en el partido mediante posesión de balón y ocasiones estériles pero estimulantes para la energía granota.

Esa tendencia se mantuvo durante la segunda parte. El partido, al menos en términos de posesión de balón y llegadas al área, se balanceó. Y si no hubiera sido por algunas paradas de Diego Alves, el marcador también se habría podido igualar. Lucas Alcaraz actuó en esos términos y metió más leña al fuego añadiendo a Uche en la punta de ataque de su equipo.

Acercándose el pitido del árbitro, Mestalla comenzó a festejar la victoria sobre el máximo rival de la capital del Turia. Nuno hizo cambios de refresco mientras el Levante daba cada vez más signos de peligro. Pero las oportunidades, a pesar de sucederse en ambas porterías con más o menos peligro, no interfirieron en el marcador. Hasta que Negredo se revindicó con un golazo en los estertores del encuentro.

Con esta victoria y los sendos empates de Atlético y Sevilla, esta jornada se vuelve completamente provechosa para los intereses valencianistas. Los de Nuno se sitúan a un punto de Atlético y a cuatro del Sevilla. Por su parte, el Levante se hunde hasta los puestos de descenso empatado a 28 puntos con Almería y Deportivo de La Coruña.