Inicio 1ª División Dnipro 2-3 Sevilla: La Europa League regresa a casa

Dnipro 2-3 Sevilla: La Europa League regresa a casa

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El Sevilla ganó (2 – 3) al Dnipro en la final de la UEFA Europa League, consiguiendo así la cuarta Copa que va para la ciudad andaluza y convirtiéndose en el equipo que más veces la ha conseguido. El equipo ucraniano se adelantó con un gol de Kalinic y el Sevilla tuvo que remontar con goles de Bacca y Krychowiak. El Dnipro no dudó y empató antes del descanso con un golazo de Rotan. Ya en la segunda parte, fue Bacca el que sentenció el marcador dándole la victoria a su equipo.

Sevilla FCDiez mil sevillistas llevan horas inundando las calles de Varsovia. Con el “¡a por la cuarta!” como lema, las camisetas rojas eran más que reconocibles en la ciudad polaca. Se iba a vivir una final europea, una que enfrentaría al actual campeón con un equipo que buscaba el milagro. Dnipro – Sevilla.

Siendo los hispalenses los favoritos en esta final, no todo estaba tan claro. La gran estabilidad defensiva sería el mejor arma de los ucranianos y harían todo lo posible para frenar a los pupilos de Unai Emery. Comenzó el partido. Dos aficiones divididas en azul y rojo estaban preparadas para ver a uno de los dos equipos ganar este duelo. Rodó el balón y el Sevilla tuvo la primera en sus manos. La concentración sevillista estaba patente, querían ser los que levantaran la Copa, pero el Dnipro no lo iba a poner nada fácil.

En el minuto 6, los ucranianos aprovecharon una contra para dejar en evidencia que ellos también estaban sobre el césped. Matheus centra por la derecha y Kalinic no perdona el 1 – 0. Sorpresa en el Estadio Nacional de Varsovia. Desconcierto en la afición roja y alegría inmensa en la azul. El partido empezaba a ponerse interesante y el Sevilla tuvo que coger las riendas del partido.

El Dnipro pagó cara su osadía y le costó volver a coger el balón. Los hispalenses se hicieron dueños y señores del balón, buscando insistentemente el gol que al menos igualara el marcador para poder empezar desde el principio. No fue hasta el minuto 27 cuando Krychowiak encontró portería. El polaco marcó en casa un gol para su equipo que hacía soñar. 1 – 1 y el Sevilla quería más. Quería recuperar su papel de protagonista y llevarse esa copa que consideran suya. Tres minutos bastaron para conseguirlo. Minuto 30 y Bacca ponía el 1 – 2 en el marcador. El Sevilla, los sevillistas, respiraron tras un comienzo de partido rocambolesco.

Ese respiro costó caro. Una falta peligrosa bastó para que Rotan marcara un golazo dos minutos antes del descanso. Golazo desde fuera del área que volvía a poner las tablas en el marcador. Una final en la que, aunque el Sevilla estaba siendo superior, en acierto sí habían estado empatados.

Comenzó la segunda parte y el Dnipro tenía más hambre que los hispalenses. Todas las llegadas de los ucranianos llevaban peligro para la zaga, hoy, roja. Y el Sevilla, cada vez que se acercaba al área contraria era frenado por una defensa muy ordenada y concentrada. Era cuestión de encontrar el hueco y ese hueco llegó en el 72, topándose de nuevo con el 9 del Sevilla, Carlos Bacca. Vitolo aprovecha un despiste y encuentra al colombiano en el área, se queda solo y define de maravilla el gol que daría la victoria a su equipo, al Sevilla FC.

El Dnipro continuó encogiendo el corazón de los sevillistas, pero el equipo rojo solo tendría que aguantar el marcador. La Copa cada vez más cerca y, aunque intentaron aumentar la distancia en el marcador, el balón se topó con las manos del cancerbero ucraniano. No llegaban más goles y el tiempo pesaba. El final del partido parecía que no llegaría mientras el Sevilla aguantaba los intentos ucranianos.

Minuto 87 y la celebración estaba apunto de explotar, pero no todo fue alegría en Varsovia. De pronto, Matheus cayó desplomado sobre el césped. El estadio se quedó mudo. Con la preocupación de lo que le podía pasar al jugador ucraniano, el tiempo se paró. Ya no había celebración. La respiración se mantuvo hasta que Matheus se recuperó, abandonó el terreno de juego en camilla y fue despedido en una gran ovación por parte de todo el estadio.

El partido volvió y ahora, sí, tocó aguantar el descuento. El Sevilla lo hizo y, en cuanto el árbitro pitó, se proclamó, por cuarta vez en su historia, campeón de la Europa League. El equipo que más Copas de UEFA que almacena en sus vitrinas, un trofeo que, sin duda, ya sí es del Sevilla FC.

Los jugadores levantaron la Copa ofreciéndosela a los suyos, a aquellos que fueron con ellos hasta Varsovia, a aquellos que se quedaron, a los ateos, a los que sí mantuvieron la fe. A todos aquellos que forman parte de la familia sevillista. La cuarta ya vuela hacia la Ciudad de la Torre del Oro. Sin más que discutir, el Sevilla se hace Rey de la Europa League, despidiéndose así de una temporada de ensueño.