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C.D. Torredelcampo: cuando los sueños se cumplen

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1436181656205Desirée Amaro.- Quien me conoce bien sabe que al final de todas las temporadas me planteo dejar el mundo del fútbol, pero también sabe que siempre me ocurre algo extraordinario que me hace replanteármelo. Mi trabajo es complejo y muy desconocido, entre otras cosas porque es muy difícil medir su impacto dentro de un equipo, a veces el único indicador es que se acuerden y te llamen después de un partido.

Y eso me ha pasado este año con el C.D.Torredelcampo y su hazaña épica de ganar la Copa Subdelegado, lo que me ha llevado a pensar en la historia de Prometeo cuando se enfrentó a los Dioses del Olimpo y con su astucia y tesón logró bajar el fuego de los Dioses a la tierra para compartirlo con el resto de los mortales.

Conseguir un sueño, o una Copa pensada para equipos de categorías superiores, te hace disfrutar de un espacio reservado a los Dioses, y eso lo han disfrutado no solo los jugadores sino también el resto de las personas que les hemos visto alcanzar ese sueño; porque cuando se sale al campo además de tus sueños llevas los de aquellos que no pueden salir, y esa es la grandeza del juego.

Por eso, más allá de tablas y de resultados, ver luchar a un equipo superando sus  propios límites de alguna manera nos hace crecer y creer a todos; incluso ha contagiado su ilusión a los ciudadanos de su localidad transformándolos en hinchas apasionados contagiados de ese coraje, sin duda ellos llevaban la camiseta con el número 12.

El fútbol es un monstruo al que solo se vence cuando no se pierde la dignidad, y eso es lo que ha demostrado este equipo, teniendo en cuenta que esta temporada puede que tengan que asumir incluso un descenso de categoría; por eso, el hecho de que no se haya roto el vestuario y no hayan dejado de luchar los convierte en excepcionales. Han sido un equipo unido en lo bueno y en la adversidad, donde todos se han sentido necesarios e imprescindibles, manteniéndose con ilusión, esfuerzo y  lealtad hasta el final.

Siempre comentaba con Joaquín Pérez, su entrenador, lo que me asombraba la poderosa emocionalidad que había en este vestuario; el tiempo me ha dado la razón, y es que las emociones son el corazón de un equipo y este C.D.Torredelcampo ha demostrado tener un corazón grande y verde por el que se han dejado la piel.

No hay que olvidar, ahora que ya vamos visualizando la pretemporada, que el compromiso sólo nace de la libertad individual de cada uno y de la capacidad de ponerla al servicio de un objetivo en común, con un buen director de orquesta, en este caso un entrenador capaz de cautivar y seducir a sus jugadores para que sean capaces de sentir una misma música, el vestuario que lo consigue hace algo excepcional, baila un baile único.

Así como Prometeo consiguió robar el fuego a los Dioses para compartirlo con el resto de los mortales, El C.D.Torredelcampo nos ha regalado saber que los sueños a veces se cumplen y con ese calorcito me quedo. Y esos jugadores jóvenes se llevan consigo un aprendizaje vital, el de que el esfuerzo y la tenacidad dan sus frutos.

GRACIAS a todos por haber compartido conmigo el triunfo de esta Copa.