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La veteranía, un valor seguro

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valeronManuel Luis Ruiz Morales.- En estos tiempos intempestivos para el mundo del fútbol, donde los apasionados del deporte rey nos tenemos que conformar con algún que otro partido amistoso, nos hallamos ante el festival de ilusión que anualmente representa el mercado de fichajes.

No obstante, en este artículo no nos vamos a centrar en las nuevas adquisiciones de los grandes equipos, sino que se llamará la atención en un fenómeno que se está produciendo en los últimos tiempos por parte fundamentalmente de clubes que pretenden afrontar importantes retos, ya sea en la zona alta o baja de la clasificación, más que para cada una de estas escuadras se traduce en un objetivo pretensioso. Nos referimos a la apuesta que están haciendo las direcciones deportivas de estas entidades por la veteranía.

Se puede observar como la situación se desenvuelve con bastante similitud a cómo lo hace la economía en épocas de crisis, etapa como la que sufrimos en la actualidad. En un periodo de coyuntura económica recesiva, los más recelosos acuden a los valores más seguros, a las operaciones financieras en las cuales se corre menor riesgo, aunque el rendimiento económico del producto sea inferior, incluso bastante escaso en comparación con los que actúan en planos más inciertos, y por ende, más riesgosos.

Así, siguiendo desde esta óptica económica, pero acercándonos esta vez a la Dirección de Recursos Humanos de la empresa, la encargada de reclutar a la fuerza laboral de la organización, se debe añadir que en los tiempos como el que estamos viviendo se eligen a trabajadores contrastados, con alta experiencia en puestos de trabajos similares (piénsese en las ofertas de trabajo), ya que aunque no se garantice el éxito de este modo, al menos se entiende que se podrán lidiar mejor los problemas que vayan apareciendo, los cuales en una economía en declive no serán pocos.

Lo mismo ocurre con los fichajes veraniegos. Sólo se tienen que analizar algunos ejemplos, en los cuales, determinados clubes optan por la veteranía en las posiciones fundamentales del juego de tales equipos.

Comencemos con el Real Betis Balompié. El equipo verdiblanco ha optado por apuntalar su zona creativa (un área básica en el estilo de juego de Pepe Mel) con un jugador avezado en multitud de partidos, tanto a nivel de clubes como con su selección, como es el caso de Rafael van der Vaart. Como decía anteriormente, puede que los réditos que aporte no sean demasiados, ya que su último paso por el Hamburgo SV no fue demasiado exitoso, no obstante es muy probable que salve algunos partidos. Asimismo, viene sonando el regreso de Joaquín desde hace varias semanas, lo que mejoraría el juego exterior del conjunto hispalense, aportando además experiencia en ciertos momentos que surgen durante la temporada.

El caso de otro recién ascendido también es digno de comentar, puesto que la Unión Deportiva Las Palmas, ha optado por renovar a unos de los artífices del ascenso, al talentoso jugador y mago del balón, Juan Carlos Valerón, que a sus cuarenta años será el jugador más veterano de la Liga, junto a su ex compañero del Deportivo de la Coruña, Manuel Pablo. Por ello, por ser el jugador del equipo canario con más conocimiento a la hora de aguantar la presión (recuérdese que llegó a jugar una semifinal de Champions League), junto con la serenidad que puede trasmitir incluso desde el banquillo, liderando el vestuario, se ha optado por mantenerlo en el plantel. Además la trayectoria y el carácter del “21” merecían el premio personal que supone volver a Primera División con su equipo de toda la vida. No tanta alcurnia, mas también una dilatada carrera luchando en análogas condiciones a las que se van a encontrar en su misión por la permanencia, presentan también “Momo” o Nauzet Alemán.

Dicho esto, parecerá que el asegurar resultados con jugadores expertos es propio de los equipos de la zona baja, recién ascendidos, cuya meta será no descender. Sin embargo, no se podría estar más lejos de la realidad.

Veamos el caso del Valencia, que a pesar de haber fichado en las últimas horas a Mathew Ryan para su portería, buscaba hacerse con los servicios de Víctor Valdés, puesto que difícilmente se encontrara un portero que ofrezca más garantías y con mayor contraste entre los existentes en el mercado. Por tanto, para una posición tan crucial como la de arquero, se requiere alguien con pericia y tablas en la mayor competición europea.

Similares razonamientos son los que han llevado a Iker Casillas al Porto. Julen Lopetegui es consciente de que es menester un gran cancerbero, que irradie confianza y liderazgo desde la portería, para llegar a las rondas finales de la Liga de Campeones, y más aún tras la espectacular remontada que sufrieron en el encuentro contra el Bayern Munchen, en el cual su portero tuvo una actuación más que deficiente.

Destacable es igualmente la situación del Atlético de Madrid, que para volver a alzarse con algún título quiere hacerse con los servicios del brasileño Thiago Motta (que ha pasado por Barcelona, Internazionale, PSG y el propio Atlético), para reforzar una posición elemental en el esquema de Diego Pablo Simeone. Del mismo modo, busca repescar a un fijo para el “Cholo” en el lateral izquierdo como fue el también brasilero Filipe Luis, posición que ha estado en entredicho toda la anterior temporada, realizando miles de probaturas, muchas de ellas actuando de mero apósito.

Sin embargo, esta no es una situación que se produzca sólo en la confección de los planteles, sino además en la elección del entrenador. Por este motivo muchos de los grandes de Europa han apostado por el continuismo basado en la experiencia, aún cuando la anterior temporada fue un fracaso. Es el caso del Bayern con Guardiola, el City con Pellegrini o el Chelsea con Mourinho. Estos técnicos parecían que no iban a seguir esta temporada ante sus sendas eliminaciones en el gran torneo continental. Pero no fue así. Lo mismo ocurre con los equipos recién ascendidos, como es el caso del Betis de Mel o Las Palmas de Herrera, entrenadores acostumbrados a desenvolverse ante las circunstancias que afrontarán a partir del próximo mes. A mayor abundamiento, se debe mencionar que hasta en el caso de producirse un cambio de entrenador se ha optado por algún veterano en los banquillos, como es el particular de Rafa Benítez y el Real Madrid, más si cabe al ser un viejo conocido de la institución blanca.

Por ello, la mejor decisión es apostar por la veteranía en ámbitos de incertidumbre y con objetivos presuntuosos, porque como dice el refrán: “la experiencia es un grado”, y el grado se traduce en saber lidiar con esas complejidades en los momentos de tensión a lo largo de una larga temporada, ya que todo equipo se encuentra expuesto a los mismos, y en ellos se requerirá de cabeza fría y de la necesaria concentración, siendo más fácil para los jugadores duchos en tales contingencias. De ahí que a priori, la veteranía sea un valor seguro.