Inicio Champions League FC Barcelona 6-1 Roma: Tormenta perfecta de fútbol

FC Barcelona 6-1 Roma: Tormenta perfecta de fútbol

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Después de la tempestad no llega la calma, no en Barcelona, no en el Camp Nou. Después de dejar al Madrid con respiración asistida el pasado sábado, los de Luis Enrique volvieron a noquear como a un pelele a una Roma que fue a hacer turismo al Camp Nou.

Si el año pasado (triplete incluido) fue el nacimiento de la MSN, esta temporada se ha consolidado como una sociedad ilimitada del buen fútbol. Colores a un lado queda ratificado que los tres tenores mandan a día de hoy. Los Ibrahimovic, Bojan o Villa cayeron en el rebaño del pastor Messi, que ha encontrado en Neymar y Luis Suárez a su alfa y omega, dentro y fuera del campo.

Fue el brasileño quien se enchufó primero, pero el linier levantó erróneamente el banderín en el que pudo ser el primero culé. Dzeko fue el único que rondó el área de Ter Stegen en la primera mitad, pero el cabezazo del bosnio se marchó lejos cuando tenía todo de cara.

El festival lo inició Suárez. El uruguayo es el Eto’o que necesitaba el Barça. Sin vacilar, sin medias tintas, gol y a otra cosa. Suyo fue el primero, que marcó a placer tras una sinfonía de pases. Solo tres minutos después llegó de nuevo la conexión que toda la grada estaba esperando. Suárez, Neymar y Messi. El argentino volvió a ponerse el esmoquin de mago, como si lo de la rodilla fuera una broma de mal gusto, para hacer el primero en Europa esta temporada. Suárez volvió a morder antes del descanso, con una volea impecable, que merece ser vista en bucle.messi

A los italianos ni se les veía ni se les esperaba. Ni lesiones, ni sanciones. Este Barça, a día de hoy, solo se escuda en su fútbol, su mayor arma. No pudo ni sacudirse la Roma los tres de la primera parte cuando le cayó el cuarto de Piqué, un gol que llegó un partido tarde para el catalán. El Barça avasallaba y buscaba la manita que se le resistió ante los blancos. Messi fue quien hizo el quinto, tras el enésimo pacto entre los tres de arriba.

Solo quedó Neymar por mojar. Messi le cedió el testigo en una pena máxima, a la que tampoco sacó provecho. Szczesny truncó la gloria al 11, pero el rechace cayó en los pies de Adriano, que cerró el atracón azulgrana. El público coreaba a Neymar, que lo intentó hasta el último aliento. Solo quedaba ver a Ter Stegen emular a su compañero desde los once metros y frenar el gol de la vergüenza, que no pudo evitar en el descuento tras el cabezazo de Dkezo. Una victoria (otra) balsámica, que asegura a los culés el primer puesto del grupo E, y que mantiene a los de Luis Enrique bendecidos por el balón.