Inicio 1ª División Sporting de Gijón 1-3 FC Barcelona: A ritmo de campeón

Sporting de Gijón 1-3 FC Barcelona: A ritmo de campeón

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Fuente: Liga BBVA
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Fuente: Liga BBVA

Con el Mundialito de Clubes en el zurrón allá por diciembre el Barça viajó a Gijón en busca de los tres puntos que dejó aplazados en Navidad. Los de Luis Enrique llegaron a Asturias como un tiro. 30 partidos sin conocer la derrota (31 ya) y dejando en cada campo que pisan una exhibición de fútbol y una autoridad digna de campeón. El Sporting de Abelardo jugó ante el líder a solo dos puntos del descenso, aunque con una racha de 8 puntos en los últimos cuatro partidos, con dos victorias y mismos empates.

El Barça comenzó su monólogo con el balón, aunque el dominio no se reflejó en peligro de cara a la portería de Cuellar. Los culés jugaron en campo asturiano, buscando esa rendija que diera inicio a la conquista del Molinón. Los azulgranas tanteaban la cal del área local. Messi caracoleó y marcó. No necesitó apuntar el argentino. El 10 controló en la frontal del área y sacó a pasear su bota izquierda para taladrar la portería rojiblanca. 300 goles de Messi en Liga con la camiseta del Barça.

Poco tardaron los de Abelardo en hacer daño al contragolpe. Pablo Pérez habilitó a Menéndez y el extremo gijonés asistió a Carlos Castro que la empujó en el segundo palo para hacer el empate. Si tardaron poco los rojiblancos menos tardó Messi en adelantar de nuevo al líder. Suarez apuró la línea de fondo y encontró a Leo que llegaba por detrás para matarla con el exterior.

El Sporting aguantó el envite tras el descanso. Los minutos pasaban y aunque los asturianos no generaban ocasiones, se mantuvieron fuertes en defensa y plantearon un partido muy digno ante el líder. El Barcelona necesitaba el de la tranquilidad. Pudo marcar el tercero Luis Suárez desde los once metros. Esta vez al estilo clásico. El uruguayo encaró el punto de penalti pero mando la pelota al muñeco. Messi cedió la gloria al pichichi pero Suárez volvió a evidenciar la carencia de los culés desde el puntó de castigo.

El 9 despotricó al viento pero no tardó en resarcirse con un gol con mayúsculas. El pistolero caracoleó dentro del área, recortó y la pusó con rosca a la escuadra derecha de Cuellar. Inalcanzable. Los culés respiraban tranquilos, matando el partido, y casi la Liga. Un líder que no da tregua, un equipo que cuenta sus partidos por exhibiciones, un campeón casi anticipado.