Inicio 1ª División El Real Madrid se deja dos puntos ante un gran Eibar

El Real Madrid se deja dos puntos ante un gran Eibar

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Cuarto partido seguido del equipo de Zidane sin lograr la victoria. En este caso, fue el Eibar el encargado de salir con premio del feudo blanco. Los once guerreros de Mendilibar cuajaron un partido sensacional, y fueron pocos los tramos en los que, realmente, vieron peligrar su punto. Fran Rico puso el 0-1 en el minuto 6, y solo Gareth Bale, tras un certero cabezazo, pudo superar a un buen Asier Riesgo. El 1-1 hace justicia a los méritos de ambas escuadras.

 

El brasileño Danilo demostró, esta semana, que puede llegar a estar tan desafortunado sobre el terreno de juego como fuera del verde del Bernabeu. El lateral aseguró que el Eibar iba a pagar los platos rotos de los sucesivos empates de su equipo. Pues bien, no solo no ha pagado ningún plato, sino que se lleva parte de la vajilla de porcelana del coliseo blanco, con un punto que sabe a oro, tanto por las sensaciones mostradas como por el juego ofrecido en el campo.

El Real Madrid salió bastante mal al campo. La misión de los eibarreses se cumplió a la perfección: ahogar a Kross y no dejar generar a Isco. Lo primero lo cumplieron a la perfección, y para lo segundo contaron con la inestimable colaboración del malagueño, que cuajó un partido “flojito”, si se quiere ser generoso. Con el pitido inicial, el sol empezó a achicharrar las mentes blancas y comenzó a germinar la maquinaria férrea del equipo norteño. Y así, de la forma más sencilla, llegó el tanto visitante. Centro desde la banda de Capa y testarazo inapelable de Fran Rico. Era el 0-1. Desde el público, todos buscaban a Ramos, acostumbrados a su habitual fallo de concentración por partido. Pero esta vez no jugó, y fue un error de marcaje severo de la pareja Pepe-Varane. Lo cierto es que se notó la falta del capitán blanco tanto por su jerarquía como por su poderío.

Tras esto, y como pasó ante el Villarreal, tocaba remontar. Las miradas fueron para los tres atacantes. Solo uno de ellos estuvo a la altura de la camiseta que vestía. Gareth Bale fue el mejor jugador del partido, mostrándose bastante incisivo y generando las ocasiones más claras. Por su parte, Ronaldo parecía más interesado en generar aspavientos y en quejarse que en generar peligro. Al menos, no intentó ninguna chilena. Pese a su mal encuentro, suyo fue el centro del tanto del empate. Encaró a Lejeune con una bicicleta y diseño un centro medido a la testa del galés, que introdujo el regalo en la meta de Riesgo. Fue la única buena jugada de un Cristiano Ronaldo que ha empezado la temporada a un bajo nivel.

A partir de aquí fue un quiero y no puedo. Mendilibar, en rueda de prensa, señaló que el empate era lo más justo, pese a que el Real Madrid creó ocasiones. Un análisis bastante acertado, pues, aunque los acercamientos fuesen más por parte de los de Zidane, nunca hubo en el ambiente una clara sensación de peligro.

De hecho, el Eibar pudo llevarse algún gol más de la Castellana. Pedro León, que con tanta pena y tan poca gloria pasó por la capital, tuvo un par de ocasiones. Una de ellas muy clara, en la primera mitad, pero Navas atajó bien el disparo, y mandó el esférico a córner. Por parte local, solo las cabalgadas de Bale parecían generar quebraderos de cabeza a la zaga vasca, pero ninguna se materializó el clara ocasión de gol.

Zidane, que criticó en rueda de prensa la poca intensidad de su escuadra en los minutos iniciales, introdujo dos cambios en el inicio de la segunda mitad. Nacho y Morata sustituyeron a unos erráticos Varane y Benzemá, con lo que numerosos hogares franceses apagaron sus televisores. Pero no se perdieron nada. El técnico galo señaló en rueda de prensa que la segunda parte fue mejor, pero lo cierto es que fue bastante floja. Solo en los primeros quince minutos hubo sensación constante de peligro. En el minuto 59, un centro de Kovacic -que realizó un partido correcto, en sustitución de James, que se lesionó en el calentamiento- fue rematado por Gareth Bale, pero su remate se fue al palo.

Y el partido acabó ahí. La segunda mitad, pese a lo que Zidane consideró, no dejó ninguna lectura positiva. Sirvió para detectar el enésimo enredo de Morata, más pendiente en regatearse a sí mismo que a los rivales, o ver la impotencia de Marco Asensio que, al menos, lo intentó con más interés que Isco, al que sustituyó a 20 minutos del final. Se echa mucho de menos la labor de Modric y la de Casemiro.

Bien distinta es la lectura que ha de hacerse del equipo visitante. Aunque en sala de prensa el técnico vasco aseguró no ser el mejor partido de su plantilla esta temporada, lo cierto es que no todos los días se saca un empate en casa del campeón de Europa. Además de conseguir marcar por primera vez al Real Madrid en Liga (Fran Rico inscribe su nombre a lo grande), es la primera vez que puntúa ante los merengues, afianzando así su cómoda posición en la tabla. Un equipo realmente trabajado, al que es muy difícil generarle ocasiones. Una plantilla solida, con un magnánimo sentido de la colectividad y que demostraron en el Bernabeu que van a ser un hueso duro en cualquier enfrentamiento.

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Real Madrid 1 – SD Eibar 1

0-1 Fran Rico (6′)

1-1 Gareth Bale (16′)

MVP: Capa