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“Fútbol moderno, ¿fútbol negocio?”

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El pasado miércoles tuvo lugar en la sede de la Universidad Rey Juan Carlos I de Madrid

la mesa redonda en torno al tema “Fútbol moderno, ¿fútbol negocio?” organizada por la cátedra de Estudios e IMG-20161026-WA0012Investigación en Derecho Deportivo de dicha universidad, la Asociación de Derecho Deportivo de Madrid y la Asociación Española de Filosofía del Deporte. La presentación del acto corrió a cargo de Enrique Arnaldo y la moderación de la mesa, de Reyes Bellver. Los integrantes de la mesa fueron José Luis Pérez Triviño, profesor titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona), Antonio Oliver, periodista, Francisco Rubio, Presidente del Comité de Competición de la RFEF, Álvaro Gil, asesor jurídico del Atlético de Madrid y David Rodríguez, en representación de la Federación de Peñas del Rayo Vallecano.

Los temas tratados giraron alrededor de los cambios que ha experimentado el fútbol en las últimas décadas. En este sentido, se hizo mención a cuáles eran los rasgos que han caracterizado al fútbol y lo han convertido en un fenómeno tan popular y a la vez, pasional, y que están siendo transformados por la entrada de la lógica económica que amenaza con desbancar a la pura lógica deportiva. En este sentido, se mencionó la transformación que supuso la ley Bosman, la entrada en vigor de la ley del Deporte que obligaba a convertir a gran parte de los clubes de fútbol en sociedades mercantiles o a la aparición del negocio generado por la venta de camisetas, derechos de imagen de los jugadores o los derechos de retransmisión televisiva. Esto ha hecho atractivo el mundo del fútbol a empresarios que ven en él más que un deporte un nicho de negocio. Por otro lado, también se hizo hincapié en que el aumento del negocio del fútbol no siempre ha ido de la mano de una buena gestión primándose el interés en obtener beneficios en detrimento de los intereses deportivos. Por último, un asunto que también destacó en el debate fue el papel de los aficionados, que con la conversión de los clubes en empresas han acabado siendo vistos muchas veces no tanto como socios sino como clientes, teniéndose muy poco en cuenta sus opiniones en la gobernanza de los clubes.

El acto terminó con una pregunta lanzada por la moderadora a los ponentes acerca de qué medidas podrían ayudar a compatibilizar el binomio fútbol-negocio asumiéndose la realidad de que el fútbol difícilmente volvería a ser como era hace décadas, y de que por otro lado, también se habían producido efectos positivos como la posibilidad de ver más partidos por parte de los aficionados y de su contribución a la economía del país. En este sentido se aportaron ideas como diseñar estrategias para hacer más equitativas las competiciones, de que se diera más peso a los aficionados, y de que hubiera un mayor control económico que garantizara la solvencia de los clubes e impidiera que el negocio se convirtiera en burbuja que pudiera explotar.