Inicio 1ª División Tres fogonazos y a otra cosa

Tres fogonazos y a otra cosa

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Comenzó la primavera. Abril, un mes de penitencia para los más creyentes y un mes clave para los futboleros. Tras el parón de selecciones el Madrid volvió al Bernabéu donde le esperaba un Alavés gallito en las últimas jornadas, y que había sido capaz de plantar al Atlético de Madrid en la jornada 1 y asaltar el Camp Nou dos semanas más tarde.

Hoy, ante el líder, no hubo tutía. Atlético de Madrid, Bayern de Múnich y FC Barcelona esperan en el horizonte, y los de Zidane buscaban en el conjunto vitoriano su piedra de toque en un mes que se antoja clave para las aspiraciones de los blancos a Liga y Champions.

Los 20 grados en la capital invitaban al espectáculo, pero ni Madrid ni Alavés desplegaron un juego digno de levantar de las butacas a los que se acercaron a Concha Espina. Tan solo Benzema fue capaz de romper la monotonía a la media hora de juego con una buena volea con la izquierda tras la asistencia de Carvajal. Un fogonazo que bastó al Madrid para liderar al descanso.

En el segundo ‘round’ se vio a un Alavés más atrevido. El Madrid seguía sin hilar claramente y los de Pellegrino sacaron tajada de la pájara blanca. Deyverson avisó de cabeza por partida doble y Edgar pudo echarse una cabezada en el segundo palo antes de mandar el balón muy cerca de la red.

El reloj andaba y el empate estaba más cerca que el 2-0. La impaciencia de la grada se hizo evidente con unos leves pitos que reflejaba el poco dominio del líder. Pero si algo tienen estos equipos es un puñado de estrellas que con un zapatazo (o dos) entierran cualquier atisbo de duda.

Primero fue Isco. El malagueño, más fuera que dentro del Madrid en las últimas semanas, cuajó un gran partido que culminó con un el 2-0 definitivo tras la asistencia de Ronaldo. Un golpe de autoridad de un jugador lleno de clase que sigue empecinado en triunfar de blanco. Nacho fue el que cerró una gris goleada tras un remate al larguero de Gareth Bale que cazó el defensa en boca de gol.

Al Madrid le bastaron tres fogonazos para liquidar al Alavés. Una fórmula efectiva ante rivales de menos caché pero que puede ser un arma de doble filo en las próximas semanas, cuando los de Zidane se citarán con huesos más duros.