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2017; un año para olvidar

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El año que a punto está de acabar ha sido desolador en cuanto a los clubes de nuestra provincia se refiere, si bien, no todo han sido malas noticias.

 

Que 2017 no ha sido un buen año para el fútbol jiennense no es algo que vamos a descubrir ahora, pero en estas fechas en las que todos hacemos exámen de conciencia y propósitos de enmienda para 2018, nosotros vamos a echar la mirada atrás para recordar lo sucedido durante los últimos (casi) 365 días. Como indicábamos en líneas superiores, a pesar de que las malas noticias fueron muchas, no todas fueron negativas.
Tenemos que empezar hablando de los descensos a Tercera División. Atlético Mancha Real, Real Jaén y Linares Deportivo cayeron al pozo de la Tercera pagando los errores cometidos. De los tres casos, tan solo el del conjunto mancharrealeño podría entenderse como lógico si tenemos en cuenta que para una entidad como la suya, la Segunda División “B” es un premio difícil de mantener. Los verdes habían logrado ascender el año anterior, pero tras una dignísima temporada, el Atlético Mancha Real volvía a Tercera División. El cese de Juan Arsenal provocó la llegada de un histórico del fútbol nacional como es Rodolfo Bodipo, quien se estrenaba en los banquillos en cuanto a competición se refiere, pero el hispano-guineano no pudo reflotar el barco. Una vez en Tercera División, la entidad que preside Juan de Dios Hermoso confió el proyecto deportivo en Manuel Moreno “Rizos”, a quien Manolo Sánchez, director deportivo, le ha entregado una plantilla con nombres de primer nivel pero que actualmente se encuentra lejos de los puestos de privilegio.
El descenso del Real Jaén fue, probablemente, el menos esperado, si bien, se veía venir desde hacía meses. La llegada de Membrado y su equipo garantizó la continuidad del Club, al menos, hasta el día de hoy, puesto que son muchas las voces que se preguntan que sucederá si a Membrado no le salen las cuentas y los planes. La entidad sigue embargada, pero los dirigentes han encontrado la manera de cumplir con los pagos a los profesionales. Esa es la buena noticia. La mala, el descenso. Después de muchos años el Real Jaén volvía al pozo de Tercera. Son muchos los que responsabilizan a Ramón Tejada por su mala gestión deportiva, si bien, los problemas institucionales y la falta de cobros también afectó a una plantilla que tras la salida de Tejada y la llegada de Barla no reaccionó. El verano fue convulso en la entidad lagarta. Llegó Valenciano al banquillo y más tarde Fernando Campos a la secretaría técnica, pero ambos fueron cesados con la temporada ya comenzada; en el caso de Campos, con nocturnidad. Llegó Salva Ballesta al banquillo y Rubén Andrés a la secretaría técnica. A día de hoy el equipo está clasificado en segunda posición en una temporada en la que el vestuario parece un reality show con continuas entradas y salidas de futbolistas. El plan de futuro del Real Jaén pasa por la cantera según comenta Membrado una y otra vez, pero la cantera ha quedado muy debilitada en este 2017. Cierto es que el primer equipo es el único representante de la provincia que parece puede recuperar en 2018 lo perdido en 2017.
El caso más sorprendente fue el del Linares Deportivo. Los azulillos veían cerca la posibilidad de disputar el play off de ascenso a Segunda División “A”, pero de la noche a la mañana, todo cambió. Dicen que una manzana podrida pudre el saco, y en el saco azulillo había varias. Algo extraño sucedió en aquel vestuario que Miguel Rivera no supo gestionar o cortar, y el técnico, en cada rueda de prensa, mostraba más abiertamente las ganas que tenía de ser cesado. Los azulillos no dejaban de perder puntos por el camino y la llegada de Lasarte no fue la solución, como tampoco lo fue la de Juan Ferrando, que acabó jugando el play out y descendiendo. El descenso del Mallorca daba una posibilidad al Linares para mantener la categoría y a Ferrando la ilusión de ser el mánager deportivo de la entidad. Mientras se conocía el fallo de la RFEF el técnico se dedicó a limpiar el vestuario, lo que confirma que allí se encontró algo que no gustaba. Cierto es que por culpa de tres o cuatro, el vestuario quedó desierto cuando la mitad de los futbolistas eran válidos y queridos por la grada para el nuevo proyecto. Una vez confirmado el descenso a Tercera, Ferrando salió corriendo y llegó Aguado, que en tiempo record tuvo que montar un equipo. Las polémicas con el Presidente distrajeron la planificación deportiva y la configuración de la plantilla, que no deja de parecer otro reality con contínuas entradas y salidas de futbolistas. La llegada al banquillo de Jaime Molina en el último partido del año, parece abrir una puerta a la esperanza, si bien, fue solo un partido. El equipo está a siete puntos del play off y parece complicado que pueda recuperar en 2018 lo que perdió en 2017.
Una de las pocas buenas noticias nos la ofreció el Villacarrillo CF. La entidad presidida por Francisco José Martínez logró el ascenso a Tercera desde División de Honor tras dos temporadas en categoría andaluza. Valenciano fue el técnico del ascenso en una temporada sobresaliente, si bien, los celestes perdieron algo de fuerza en el tramo final. Molestó y mucho que el técnico fuera anunciado como entrenador del Real Jaén cuando aún restaba una jornada en División de Honor, si bien, el Villacarrillo descansaba. Para la vuelta a Tercera, el Villacarrillo confió en el tánden Rafa Ruano – Juande Peralta, pero los resultados negativos provocaron el cese de Ruano y la llegada de Jesús Párraga. Los villacarrillenses han logrado sumar más puntos desde la llegada del granadino, si bien, la salvación está lejos pero no imposible. En este caso, esperamos que los celestes no pierdan en 2018 lo logrado en 2017.
Positivo ha sido el año para el Martos CD. La estabilidad llegó a la entidad de la mano de la nueva junta directiva en 2016 y hasta la fecha, han realizado un sensacional trabajo. Acabaron la temporada en una dignísima novena posición de la mano de Diego Delgado, que dejó la entidad a final de temporada. La llegada de Toni García fue, al principio, algo polémica y no gustó a todos los aficionaos, si bien, de su mano, los marteños están realizando una notable campaña. La vuelta del goleador Vitu es una de las garantías que ofrece el Martos CD para dar la sorpresa a muchos de los favoritos en el grupo 9 de Tercera.
Tampoco ha sido nada malo el año para la UDC Torredonjimeno. Era el año de la vuelta a Tercera de una entidad histórica que años atrás estrenaba denominación. Los toxirianos, de la mano de Manolo Chumilla, realizaron una sensacional campaña y lograron salvar la categoría sin apenas apuros. Los movimientos en el Ayuntamiento de Torredonjimeno provocaron cambios en la presidencia del Club. La llegada de Manuel Anguita a la alcaldía, provocó la de Carlos Pamos a la presidencia de la entidad. Pamos renovó a Chumilla y este año los rojiblancos son una de las sensaciones del grupo, a la vez que su técnico suena para banquillos importantes del fútbol andaluz.
El CD Torreperogil persigió la posibilidad de ocupar la tercera plaza en División de Honor y tener opciones de ascendo hasta casi final de temporada, si bien, de la mano de Juande Peralta, quedó lejos del sueño finalmente. No por ello ha dejado de ser un sensacional año para la entidad de la comarca de La Loma, que este año de la mano de Torres, ha logrado llevarse la Copa Presidente de Diputación en una apasionante final ante el CD Villargordo en Linarejos, y además, es líder destacado de la División de Honor, lo que podría darles el ascenso a Tercera en 2018.
El Atlético Porcuna estuvo aún más cerca del ascenso a Tercera de la mano de Paco Ortiz, quedándose a pocos puntos del objetivo, pero finalmente, la entidad que preside Andrés Salas no pudo cumplir el objetivo a pesar de una temporada sobresaliente. Esta temporada, tras el cese de Rafael Carrasco y la llegada de Fernando Campos al banquillo porcunense, los rojiblancos se encuentran muy cerca de las posiciones de ascenso a Tercera División, un sueño que envolvería aún más a una ciudad entregada con su equipo de fútbol.
Sin duda alguna, 2017 ha sido un gran año para el CD Navas. De la mano de Rafael Perales, los naveron lograron todos sus objetivos. El primero y más importante fue el ascenso a División de Honor tras una sensacional temporada, pero también llegó la Copa Subdelegada tras imponerse al Linares Deportivo “B” en la tanda de penaltis de una final celebrada en Bailén. Perales decidió no continuar y Fran Almansa fue el encargado de dirigir a los amarillos en División de Honor, si bien la ausencia de resultados positivos provocó su destitución y la llegada de Juande Peralta (tras el cese de Ruano en Villacarrillo). Los naveros están compitiendo exitosamente para que 2018 sea el año de su consolidación en la División de Honor del fútbol andaluz.
Desde Palabra de Fútbol deseamos que 2018 nos haga olvidar los malos momentos de 2017 en algunos casos y ratificar los buenos que se lograron. Que cada cual vuelva donde se merece y que dentro de 365 días les podamos hablar de que a estos nueve clubes, los acompañan otros tantos en categorías no provinciales. Para ello compiten CD, Hispania, CD Úbeda Viva, Begíjar CF, CD Santisteban, La Guardia UD, Baeza CF y otros muchos.
A todos los nuestros, ¡¡Mucha suerte en el futuro!!