Inicio 1ª División Sevilla- Betis: Las pasiones del derbi «verdirojo»

Sevilla- Betis: Las pasiones del derbi «verdirojo»

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Eduardo Grenier.- Cuba. La frase de Frederic Kanouté es un dardo clavado en el centro de la diana… un secreto a voces que convierte el derbi en uno de los momentos mágicos del año, ese por el que vale la pena ir descontando los días del almanaque, incluso por razones que trascienden más allá de lo meramente deportivo: « ¿El derbi? Yo me imagino a un turista que llega para visitar la ciudad, y que no sabe que hay un derbi: va a pensar que esta ciudad está loca». Así que ya lo sabe usted, si por estos días arriba de vacaciones a la capital andaluza podrá sorprenderse con un ambiente atípico y absolutamente convulso. El de una ciudad con el «Corazón partío», que diría Alejandro Sanz.

Verde y rojo, rojo y verde. No hay más colores, excepto estos que tiñen el sentimiento de dos grandísimas aficiones, y dividen una populosa urbe en dos enormes bandos, el beticismo y el sevillismo. Será el Sánchez Pizjuán, la casa de los de Nervión, el escenario que acoja semejante encuentro, una cita con el buen fútbol y, sobre todo, con una rivalidad añeja y pasional que hace retumbar los cimientos de cualquier estadio.

Este año el derbi llega como siempre: la semana previa solo se ha hablado del partido y las calles de Sevilla son un hervidero de debates acerca de quién va a ganar. Banderolas en los balcones y bufandas amarradas al cuello de la gente; nadie puede obviar lo que representa el momento propicio para mostrar cuál es el equipo que goza de su simpatía. Podría llamarse también, perfectamente, el duelo de los himnos, a tenor con dos de las más hermosas canciones del fútbol, el compuesto por el Arrebato que entonarán a capela en el Sánchez Pizjuán, y el clásico «Beeeetis, Beeeeetis», que se escucha a viva voz cada partido en el Benito Villamarín.

A nivel futbolístico igualmente será un cotejo muy interesante. El entrenador del Sevilla, Vincenzo Montella debutará en la competición – ¡y de qué forma!- tras la destitución hace poco más de dos semanas de Eduardo «Toto» Berizzo, en una decisión cuestionable por parte de la directiva encabezada por Pepe Castro, a sabiendas de que el adiestrador argentino padece de cáncer. Montella tendrá la presión del debutante, aunque seguramente será fiel a sus concepciones, que en cierta medida son fruto de la reconocida academia italiana.

Su apuesta ya la dejó entrever tras su reciente triunfo copero ante el Cádiz en el Ramón de Carranza, una oportunidad para Setién, su rival de turno, de avizorar el nuevo panorama del vecino de enfrente. De cualquier forma, la posible forma del Sevilla deja alguna que otra incógnita… Lo del Betis sí que es previsible: será el equipo que quiere su técnico, con la prioridad puesta en la mantención del dominio de la esférica.

Podría pronosticarse, quizá, un choque entre la apuesta ofensiva de Setién y la exquisitez táctica y defensiva de Montella. Pero estos vaticinios suelen hacerse añicos cuando el colegiado pita el inicio de duelos en los que también incide el morbo, las continuas rencillas entre los jugadores, la rivalidad en el graderío… son partidos diferentes desde cualquier perspectiva y por ello se disfrutan tanto.

Regresa, como novedad, Rubén Castro a la convocatoria verdiblanca, una inyección moral solamente con su presencia para el beticismo, mientras Montella ha rescatado una pieza importantísima para el Sevilla como lo es Nzonzi. Asimismo, Setién, el guía de la nave de Heliópolis, no podrá presenciar in situ del choque de trenes más esperado por sus aficionados. Solo resta, entonces, vivir intensamente el ambiente previo y, hoy, en el Pizjuán o en cualquier rincón del mundo, a ponerse cómodo y disfrutar de la apasionante rivalidad entre dos grandes clubes, el Sevilla FC y el  Real Betis Balompié.