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At. Mancha Real – Real Jaén: trenes de alta velocidad

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El At. Macha Real ha puesto en el horizonte lo más importante que el fútbol puede tener para la consecución de un objetivo. Ha superado las dudas y se ha envuelto en la capa inviolable de la fe en sus posibilidades.

Se han sumado refuerzos, se han retocado cosas pero, al final, el tronco y el alma de ese grupo sigue siendo fundamentalmente el mismo. La segunda vuelta del equipo manchego ha sido de una brillantez que todos aplauden sin reservas. Solo la irregularidad del primer tramo aleja a este grupo humano de uno de los puestos que dan derecho a pelear por el ascenso. Se les va a hacer corta la liga regular. Veremos qué pasa al final. Ojalá lleguen.

El domingo se cruza con el Real Jaén. El cuadro capitalino ya sabe que no hay enemigo pequeño y que un Villacarrillo, que vive en la cola de la tabla, les hizo sufrir en La Victoria. García Tébar asumió las dificultades de ese partido y lo mal que su equipo lo pasó en momentos determinados del encuentro. Esta vez el Real Jaén se mide a un equipo que viene emitiendo señales de conjunto potente y que, sin ir más lejos, se volvió con un empate de Antequera.

El cruce entre At. Mancha Real y Real Jaén tiene todos los alicientes que necesita un partido para que merezca la pena no perdérselo. Dos equipos en una racha excelente y ambos con expectativas de ir a más. Los blancos no conocen la derrota con su nuevo técnico y el equipo local, dentro y fuera de su campo, está ofreciendo unas prestaciones que lo mantienen en la lucha por que no hace tanto parecía un milagro.

El ambiente será único. Los equipos acuden con todo lo que tienen y los puntos van a consolidar al Real Jaén en liguilla o al At. Mancha Real en el camino de conseguirla. Se trata de un lance trascendente que tiene tensión deportiva suficiente como para sentir las vibraciones de fútbol en estado puro.

El balón será el encargado final de poner las cosas en su sitio. Un partido de esta magnitud necesita ser compartido y disfrutado desde la observación radical de las normas deportivas que rigen entre clubes con buena relación y con historias brillantes.

La grada estará cubierta por la afición del At. Mancha Real, fiel al fervor que despierta el equipo en casa, y con ellos una representación notable de aficionados que llegan desde Jaén. La confrontación deportiva y la rivalidad en las voces debe ser la tónica general. El partido lo deben jugar los futbolistas y, en el graderío, solo debe haber pasión racional antes y durante el encuentro y cordialidad tras el pitido final. Así es cómo se debe entender el fútbol y si, por desgracia, hubiera alguien que quisiera pervertir la convivencia, debiera ser excluido por los propios aficionados. Si el fútbol no es una fiesta, no es nada.