Inicio 1ª División Pólvora mojada y mucha tensión en el derbi madrileño (0-0)

Pólvora mojada y mucha tensión en el derbi madrileño (0-0)

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El cero a cero del Bernabéu permite muchos más lecturas de las que deja, en apariencia, un encuentro sin tantos. Así, dos son las grandes noticias que deja el derbi madrileño para ambos equipos. En primer lugar, ambos porteros se mostraron excepcionales, sacando manos a manos decisivos. Y, en segundo término, dos jugadores eclosionaron.

En el equipo visitante, Giménez realizó una auténtica exhibición. Su compañero Godín no dejó de meter la pata, con errores infantiles y una lentitud acuciante, y su compatriota lo corrigió todo. Uno es Napoleón Bonaparte entrando a Madrid por Navacerrada y el otro es el mismo, pero exiliado en Santa Elena. Simeone ha de estar contento, pues tiene un zaguero para años. No hay que olvidar que tras Napelón llegó la modernidad, que es lo que representa el joven uruguayo.

En los locales, Lopetegui ha sabido explotar una pieza de la vajilla infrautilizada por Zidane, uno de sus grandes peros como entrenador blanco. Ceballos salió al césped tras la lesión de Bale, a la vuelta de los vestuarios, y dio un auténtico ‘clinic’. Él solo consiguió cambiar el signo del partido. Solo faltó un goleador que hiciese buenas las constantes rupturas de líneas que provocó el sevillano.

Fue un partido un tanto bronco en el que el colegiado Martínez Munuera no estuvo a la altura. Los de Simeone se emplearon con su habitual (desmedida) contundencia, que tan bien les ha ido y que les convierte en un equipo muy difícil de batir. Rodri realizó un gran encuentro, y Lemar mareó a los blancos en la primera mitad. Griezmann y Diego Costa fallaron sendos manos a manos y ahí se acabó el Atleti en ataque, cuyo orden y rigor defensivo fue imposible de superar para los de Lopetegui, que hicieron una gran segunda mitad.

Y el público coreó con vehemencia la salida a calentar de Mariano y Vinicius Jr. El respetable está ansioso de ver cosas nuevas, y se ilusiona con cualquier promesa. Ante la marcha de Cristiano, cualquier anhelo diferente enciende al graderío. Pero el primero no salió, prefirió sacar a Lucas Vázquez que, carente de la frescura de otros periodos de curso, es un jugador con menos sabor que la leche semidesnatada. Pero hizo debutar al brasileño, que en tres minutos tuvo tiempo para regatear, regatearse, tropezar y, en definitiva, hacer feliz a los aficionados madridistas, pues hay mucha confianza en el chaval, de tan solo 18 años.

Y poco más de un derbi al que le faltaron ocasiones pero en donde no hubo espacio para el tedio, para ese ennui del que hablaron los románticos franceses. Al Madrid le falta potencial ofensivo, probablemente, pero supo lavar la imagen detestable que dio en el Pizjuán. Y el Atlético confirma su candidatura a la Liga: probablemente, tiene el mejor equipo de su historia.

Fotografía: Realmadrid.com