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Sala de Análisis: ¿Qué cambió de la primera a la segunda parte en el Sánchez Pizjuan?

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José Ramón Cobo-Reyes.- El SevillaFC recibía al Levante con una urgencia por conseguir los 3 puntos en una Liga que no da tregua a ningún equipo. Los sevillistas habían cosechado 2 de los últimos 12 puntos y veían como, de no conseguir la victoria, podía empezar a peligrar su cuarta plaza.  El Levante llegaba después de haber cosechado 3 puntos ante el Real Valladolid y con un cierto colchón sobre el descenso que está siendo el más apretado de los últimos tiempos.

La primera parte fue muy igualada, a pesar de la clara ocasión que tuvo Ben Yedder en el minuto 2 de partido. Ambos equipos jugaron con un sistema 3-5-2, por lo que existía bastante simetría entre los ataques y las defensas.

Con su salida de balón, el Sevilla no conseguía asentarse en campo del Levante, que presionaba su salida de balón. Fruto de dicha presión nacieron ciertas imprecisiones de Banega, que buscaba excesivamente en largo a sus compañeros y que impedía, en caso de pérdida, la presión tras pérdida al estar sus compañeros alejados. El Levante, por su parte, jugaba con paciencia y jugó en campo del Sevilla buena parte del primer tiempo, aunque las ocasiones brillaron por su ausencia. En la segunda parte, el Sevilla buscó una salida más directa hacia André Silva y Ben Yedder. Esto lo realizó el equipo de Machín ya que los valencianos descolgaban a Bardhi para presionar con 3 jugadores a los 3 defensas sevillistas, mientras que en la línea de medios había superioridad andaluza. Por tanto, la segunda jugada la ganó en numerosas ocasiones los sevillistas y se asentaron en campo contrario.

En campo contrario, el Sevilla buscaba juntar a 3 jugadores en las bandas. Estos eran el carrilero, el interior (Vázquez o Mesa) y el delantero (normalmente Ben Yedder). En la primera parte perdió bastantes balones, desconectando de la presión encima a un interior, que buscaba la espalda del carrilero. Además, en banda derecha Roque Mesa no se incorporaba, por lo que no se generaban superioridades. En la segunda parte, Roque Mesa subió una altura su juego, incluso finalizando jugadas, y en banda izquierda Promes (y Sarabia) encontraban a Vázquez, logrando continuidad en la jugada. De esa manera las bandas sevillistas conseguían avanzar y de hecho, así nació el primer gol de Ben Yedder con asistencia de Mesa.

El Levante sufrió en la primera parte cuando recuperaba el Sevilla y salía a la contra. Esto lo impidieron con una presión tras pérdida que impedía que el Sevilla pudiera progresar, cortando a menudo la jugada en falta, hecho que impacientó a los hispalenses que veían como encima el árbitro no amonestaba a ningún jugador levantinista por este hecho. En la segunda parte, sin embargo, el Levante interrumpió mucho menos el juego y el Sevilla encontró un filón por la banda de Promes, que permitía al Sevilla asentarse en campo contrario y solucionar los problemas que tuvo en la primera parte para tener continuidad en ataque.

De hecho, cabe realizar una especial mención a la transición del Sevilla tras recibir córner en contra. En la primera parte, con Ben Yedder recibiendo el despeje en la caída, el Sevilla generó sus contraataques más peligrosos. Pero fue en la segunda parte con un robo de Roque Mesa en el que se formó un contraataque 1vs6 que no acabó en gol de milagro.

Finalmente, cabe destacar también el bajón del Levante en la segunda parte, seguramente provocado por el gol “psicológico” de Ben Yedder nada más empezar el tiempo complementario. Esto se pudo ver en algunas acciones, como en el gol de Vázquez, que nació de un pase largo en el que Coke se olvidó de la acción y llegó Sarabia solo. O la sustitución de Bardhi, que ya no replegaba como en la primera parte, provocando que sus compañeros en el centro del campo se encontraran en inferioridad, así como las menores interrupciones que tuvo la segunda parte, permitiendo que el Sevilla saliera a la contra. Esta teoría la sustentan las declaraciones post-partido que realizó el capitán del Levante, Morales: «Hemos encajado el gol y nos hemos desconectado totalmente del partido. No podemos salir a un campo de fútbol, desconectar, no querer el balón y estar a merced del rival»

Por tanto, el Sevilla debe sacar conclusiones positivas de un partido “trampa”, que no fue nada fácil durante los primeros 45 minutos, en el que tuvieron que realizar dos cambios por lesiones (Sergi Gómez y Aleix Vidal), pero que resolvieron el partido cuando tuvieron oportunidad, dándose un festín y consiguiendo una actuación portentosa una de las apuestas de la dirección deportiva, Quincy Promes, que parece que está encontrando su sitio en el esquema de Pablo Machín.