Inicio Sevilla FC Sala de Análisis: Los errores que condenaron al SevillaFC en Eibar

Sala de Análisis: Los errores que condenaron al SevillaFC en Eibar

156
0
Compartir
Estadio Deportivo

José Ramón Cobo-Reyes.- El equipo de Lopetegui cosechó una dura derrota ante el Eibar tras ir ganando 0-2. Aunque el partido parecía controlado por el conjunto hispalense, una serie de catastróficos errores dieron al traste con los tres puntos. Las claves del partido:

Errores defensivos

El Eibar apretó más al Sevilla en la segunda parte, aunque es cierto que no llegaba con peligro ni consistentemente, más por empuje que por ideas. Los tres errores fueron graves por parte de la zaga hispalense.

El primer error fue de Koundé, que salió tras la marcha de Carriço y no entró al partido con la concentración necesaria ante un equipo tan presionante como es el de Mendilibar. Una pérdida en salida de balón con Orellana, que ya de por sí es un error grave, pero que con la intención de reparar ese daño lo hizo más grave al entrar al bulto con un jugador tan habilidoso como el chileno. Resultado, penalti y el 1-2 en el marcador.

El segundo error fue de comunicación entre Diego Carlos y Vaclik. Los dos tomaron una correcta decisión, ya que el central llegaba de sobra para ceder a su guardameta y el checo llegaba de sobra para atajar el balón. El error vino de comunicación, si Vaclik habló fue error de Diego Carlos por no escuchar, si el portero no habló fue error suyo por no hacerlo. Resultado, choque entre los dos y el 2-2 de Pedro León a placer.

El tercer error que le costó el partido al Sevilla fue en la barrera de la falta. Vaclik se esperaba que hubiera un centro al área de Pedro León (diestro), por lo que dispuso de dos jugadores en la barrera, sin embargo Cote (zurdo) fue el que lanzó directo, que sorteó la barrera sin problemas y anotó al palo largo de Vaclik sin necesidad de elevar el disparo. Un error especialmente para Lopetegui, que es ex portero y se le vio muy enfadado en el banquillo.

Posesión vs Presión alta

El Eibar propone partidos con un ritmo alto y una presión muy alta. El Sevilla aceptó el guante del Eibar, y en vez de buscar rápidamente la espalda de la zaga armera prefirió iniciar el juego combinativamente. La mayor parte del tiempo el Sevilla tenía la posesión en su mitad, con un Eibar muy alto, pero no perdía el balón y al final conseguía encontrar espacios por la banda derecha, más vertical que la izquierda, haciéndole mucho daño al Eibar. De hecho se fueron con 0-2 y sin tener pérdidas peligrosas, provocando la sustitución de Inui por Escalante, al ver que las cosas no le salían al Eibar. En la segunda parte al Sevilla le costó seguir este plan de partido, y el Eibar recuperaba más rápido y fácil en el campo del Sevilla, que nunca se mostró cómodo y más al ver como su renta se extinguía. Una parte para cada equipo en este sentido.

Banda derecha

Mientras que la posesión del Sevilla era algo horizontal aunque segura, sin pérdidas peligrosas sobre todo en la primera mitad, la verticalidad llegaba cuando se generaban espacios en banda derecha. En dicha banda se juntaron Jesús Navas y Ocampos, mientras que el central que tenía que acudir a esa ayuda era Ramis, que no es especialmente rápido. Por tanto, cuando el Sevilla encontraba la manera de proyectar a Navas o a Ocampos se encontraba con ocasiones claras. Por ello, no es de extrañar que los dos goles procedieran desde la banda derecha, al igual que el larguero de Munir.

Cambios de Mendilibar

El técnico armero supo leer el partido para resolver los fallos en el plan inicial del Eibar, que claramente no salió. Escalante dotó de movilidad al frente de ataque, incorporándose a la altura de Quique o realizando diagonales hacia la banda. En definitiva consiguió movilizar a los centrales, provocando un efecto dominó por el que Fernando se incorporaba a la zona de central y Jordán al espacio de Fernando, provocando que el Sevilla hundiera su bloque.

En la segunda parte cambió a Ramis por De Blasis, colocando a este como lateral derecho y situando a Arbilla como central zurdo. Arbilla se defendía mejor ante Munir, ya que en el juego aéreo no es un portento ninguno de los dos jugadores, pero el zaguero sí que es rápido y podía llegar más rápido a las ayudas a banda derecha del ataque sevillista, donde Ocampos y Navas hicieron tanto daño.

Estirarse

El Sevilla salió con Munir como hombre referencia. El canterano culé no estuvo demasiado participativo en el juego del Sevilla ni siquiera en sus mejores minutos, aunque es cierto que cuando bajaba a recibir ni Ramis ni Paulo Oliveira le perseguían. A pesar de que no se puede hablar que hizo un mal partido, en la segunda parte al Sevilla le costó estirarse, viviendo demasiado tiempo en su campo y no pudiendo crear prácticamente ninguna contra. En ese tipo de juego el holandés De Jong da muchas ventajas al ataque hispalense. A pesar de que no esté fino de cara a puerta, De Jong permite dar apoyo en el primer pase tras recuperación del Sevilla y dejar de cara a sus compañeros para salir en una situación cómoda. Esta situación apenas se dio con Munir, que por otra parte tampoco es un experto en el juego de espaldas, y el Sevilla apenas pudo estirarse en la segunda parte, cuando peor lo pasaba, retroalimentando la presión del Eibar y su empuje, ya que no temían a dejar espacios a sus espaldas que no eran explotados por el Sevilla.