Inicio 1ª División El Madrid tropieza ante el Brujas en un mal partido (2-2)

El Madrid tropieza ante el Brujas en un mal partido (2-2)

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Los aficionados madridistas pueden hacer una lectura positiva del insulso empate a dos de su equipo ante el Brujas si se miran los precedentes directos. Los dos últimos encuentros que el equipo había jugado en Champions League como local habían supuesto derrotas con resultados escandalosos. En diciembre, ante el CSKA Moscú, el Real Madrid perdió 0-3 en lo que supuso la peor derrota en la competición en la historia: todo un récord. No contentos con ello, dos meses después el equipo quiso superar la bochornosa plusmarca y lo logró: 1-4 ante el Ajax y eliminación de la competición. Otro récord: si te lo crees y no cejas en el esfuerzo, los sueños se cumplen.

Por esto, empezar 0-2 ante uno de los peores equipos de toda la UEFA Champions League prometía aventuras trepidantes. Pero entre el bajón de los belgas, la dudosa expulsión de un jugador visitante y algo de suerte, el club blanco consiguió un empate que sabe a muy poco.

Y es que no se puede rescatar nada de la actuación blanca, independientemente de que los goles del Brujas pareciesen auténticos gags -producidos entre tropiezos y rarezas-. El equipo no dio la talla en ninguna faceta. El virus estomacal que provocó el cambio de Courtois le hizo un favor, pues el público no dudó en pitarle en la primera contienda. En defensa, los errores fueron de vértigo, especialmente con un Nacho y un Carvajal erráticos. Modric también falló, sobre todo en el segundo de los visitantes, que llegó tras una pérdida suya. Y, arriba, Hazard sigue sin encontrar su forma, mientras que Lucas Vázquez continúa demostrando que es un jugador que, en plenitud física, daría la talla en el Socuéllamos de Ciudad Real.

Ante partidos tan nefastos del equipo, tiene uno que alejarse de la razón para comprender lo que pasa. Quizás, los blancos estaban embrujados, si se permite la ironía. Embrujados, probablemente, por la fecha: 1 de octubre. Hace dos años, el Real Madrid, también en el mismo día, ganaba 2-0 al Español en una de las jornadas álgidas del independentismo, el 1-O, con urnas de plástico en los colegios electorales, exaltados nacionalistas exhalando proclamas vacías e inverosímiles y con la Guardia Civil repartiendo estopa. En el Bernabéu, mientras tanto, las gradas se llenaban de banderas española y cánticos patrióticos, como si esa fuera la respuesta más madura al conflicto.

Dos años después, las banderas no inundaron el estadio. Ni tampoco el Madrid ganó. De hecho, un humilde equipo de Brujas estuvo a punto de llevarse el botín de la casa blanca. Justamente, en esta ciudad belga se rodó una excepcional película de Martin McDonagh, «Escondidos en Brujas» (en 2008). Y curiosamente, cerquita de esta se halla Waterloo, donde está, jugando con el nombre, escondido Puigdemont, el hombre que lo empezó todo, aquel 1 de octubre de 2017. !Qué tiempos en que el Madrid de Zidane ganaba partidos con comodidad!, !Incluso existía Pasapalabra!

Fotografía: Realmadrid.com