Inicio Opinión Antonio Oliver Jackson Martínez y otros: naranjas de la China

Jackson Martínez y otros: naranjas de la China

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manzano_guarínGregorio Manzano lo avisó hace casi dos años: “China quiere ser una potencia en fútbol”. Antes, Camacho, ya vio que allí podía pasar algo aunque, quizás él fue a China demasiado pronto y sufrió, como otras veces, una confusión de lenguas futbolísticas. Lo cierto es que, desde Europa, Wenger alerta de nuevo: “China se puede llevar las Ligas más importantes”. No sé si las Ligas pero, de momento, está haciendo compras que solo están al alcance de ricos con caprichos caros. Por citar lo inmediato, lo que hemos visto delante de nuestros ojos, ahí está lo que han pagado por el colombiano J. Martínez. Un jugador que se ha ahogado en el torrente de Simeone y al que el técnico argentino no ha podido trasladar el “ardor guerrero” que impregna a la plantilla del Manzanares. No importa. Entre Mendes y el deseo asiático, se ha cerrado una operación “escandalosa” por singular e inesperada.

Movimientos como este, en cuando al volumen económico, se han dado con otros jugadores y han empezado a sonar las campanas de alerta en el mundo del fútbol tradicional. Si por el colombiano del Atleti, que no jugaba, han pagado más de cuarenta millones, no hay que hilar mucho para pensar qué pagarían por Cristiano, Messi o Neymar. De momento solo tienen el dinero y los grandes jugadores saben que el dinero no lo es todo, porque ya lo tienen. Me pregunto qué pasará cuando en la Liga China haya grandes jugadores,  el nivel sea mayor y tengan un fútbol local más competitivo. A lo mejor entonces ya no hay que discutir los horarios con Tebas. Puede que Europa sea la que tiene que comprar la Liga China para poder ver a las estrellas que hoy nos deleitan en la Liga o la Premier. Todo se andará y, a este paso, antes de lo que pensamos.

Solo un dato, el gobierno chino ha convertido al fútbol en asignatura obligatoria en las escuelas y ha inundado sus campos de fútbol base de técnicos europeos. Son muchos, no son tontos y saben lo que quieren. Lo que sea viene de camino…naranjas de la China