Inicio 1ª División Un valiente Celta dificulta la segunda victoria blanca en Liga (2-1)

Un valiente Celta dificulta la segunda victoria blanca en Liga (2-1)

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Elios Mendieta Rodríguez – @eliosmr

Segunda victoria del Real Madrid en Liga, en su estreno en el Santiago Bernabéu, ante un Real Celta de Vigo muy serio, que demostró que la imagen dada ante el Leganés fue solo un accidente. Tras una primera mitad sin goles, Álvaro Morata y Toni Kross marcaron los tantos del triunfo merengue, mientras que el chileno Fabián Orellana anotó el del equipo visitante.

Tras la aplastante victoria en Donostia del Real Madrid en el estreno liguero, y el sorprendente pero merecido pinchazo del cuadro vigués en casa ante el debutante Leganés, todo parecía indicar que sería una fiesta para el reciente campeón de Europa, pero la realidad fue muy distinta. Si que empezó con carácter festivo el encuentro, con un merecido homenaje en forma de saque de honor para la campeona olímpica Mireia Belmonte, pero fueron los únicos aplausos que se escucharon en el estadio blanco en la primera hora de encuentro.

El equipo del “Toto” Berizzo se presentó sin miedo, y su puesta en escena fue inmejorable, demostrando ser un equipo muy ordenado y realmente trabajado. Orellana y, sobre todo, un explosivo Theo Bongonda causaban diversos quebraderos de cabeza a las bandas de Marcelo y Carvajal, mientras que la presión alta de los vigueses, con un gran trabajo de Wass y, más atrás, del serbio Radoja, consiguió contener a un Real Madrid que ofreció una imagen pobre en la primera mitad. Observar el serio trabajo del Celta fue lo más entretenido de unos primeros cuarenta y cinco minutos de poco juego, lo que se atribuye al mérito visitante. El equipo de Zinedine Zidane parecía echar de menos a Cristiano Ronaldo –que ha marcado 13 de los últimos 19 goles del Madrid al Celta en el Bernabéu- y Gareth Bale parecía desaparecido. El único que aparecía en ataque era Álvaro Morata, pero lo hacía sin ton ni son, dando carreras que en ningún momento llegaban a la meta indicada. En sus acelerones cabizbajos se denotaba la impotencia del propio delantero y la poca lucidez de un equipo blanco que no carburó en la primera mitad. Solo Luka Modric, el niño de los Balcanes, era capaz de sortear las trincheras que prepararon los medios celtistas, y en una jugada individual, tras un precioso recorte en medio del campo y posterior arrancada, soltó un zapatazo que se estrelló en el larguero. Fue la única vez que Sergio Álvarez vio peligrar su portería en la primera parte de la contienda.

Tristemente, el guardameta del Celta, que hizo algunas paradas de mérito, fue protagonista en la segunda parte. En plena posmodernidad, con los equipos queriendo jugar al fútbol desde atrás, el juego de pies es una pieza indispensable, y Sergio Álvarez tiene en esto su principal déficit. Es, sin duda, un excelente meta en términos de colocación y reflejos, pero su juego con los pies es nefasto. Así llegó el primer gol del encuentro. Un mal despeje del citado cancerbero fue a parar a los pies de Modric, que tras un certero eslalon, asistió a Asensio, quedando este mano a mano con Álvarez. Aunque el meta adivinó las intenciones de la joven perla blanca, Morata, desde atrás, sí que puso introducir el esférico en la portería. Era el 1-0 del Real Madrid, y la primera vez que se veía al ariete español con una sonrisa en la cara. Y es que, el exdelantero de la Juventus necesitaba el primer tanto en su haber, ese que le otorgase la tan ansiada tranquilidad. Ganará mucho Zidane si Morata consigue estar al nivel de sus mejores partidos en Italia.

Tras el tanto, el Celta de Vigo se desestructuró, consecuencia evidente de los esfuerzos físicos de la primera mitad, y el Real Madrid pudo anotar el segundo. La más clara, en este tramo, la tuvo, de nuevo, Morata, que tras un excelente pase de Kross y una arrancada de las suyas mandó el balón al palo. Morata desencadenado. No obstante, y cuando el cuadro gallego parecía víctima de una definitiva estocada, una buena jugada de Guidetti y un gran disparo de Orellana desde fuera del área puso el empate. El chileno es, sin duda, el jugador más talentoso del Celta de Vigo, y aunque anduviese desaparecido buena parte del encuentro, demostró que un instante le vale para hacer daño.

Con el empate, el equipo local olvidó cualquier atisbo de armisticio y se lanzó a la guerra sin cuartel. Con más táctica que corazón, como en los últimos años de Napoleón. Y esto le pudo costar caro. El particular destierro a la isla de Santa Elena de los blancos pudo ser un contraataque muy bien llevado por el celtista Pape, que no supo culminar el pase definitivo, perdonando así el 1-2.

Pese al aviso, el cuadro de Zizou siguió tomando riesgos y se lanzó a por la victoria. Lucas Vázquez hacía mucho daño por la banda derecha, y de un centro suyo, Gareth Bale, de gran cabezazo, pudo desnivelar el marcador en el minuto 79, pero paró muy bien Sergio Álvarez. Sin embargo, no pudo hacer nada, un minuto después, y también tras pase del citado Vázquez, al tiro raso de Kross que puso el 2-1. Un excelente remate del todoterreno alemán, ajustado a la cepa del poste, que hizo inútil la estirada del portero. Es el cuarto gol de Kross en la Liga. Un tanto parecidísimo al que marcara, hace dos temporadas, al Rayo Vallecano de Paco Jémez en la victoria del Real Madrid por 3-1, en lo que fue su primer tanto en España. Además, con la asistencia de Lucas Vázquez, el futbolista gallego vuelve a demostrar que es el perfecto funcionario, que siempre ficha el primero, y que siempre cumple con el expediente. Fueron grandes minutos los que ofreció el extremo al público del Santiago Bernabéu.

Los últimos diez minutos fueron valientes por parte del Celta de Vigo, que se sumó al ataque con decisión. Sin generar una clara ocasión, pero inquietando a la defensa blanca, que dio sensación de fragilidad. Tampoco pareció muy seguro Kiko Casilla, con una mala salida incluida. Lo cierto es que, pese al pleno de victorias, la imagen del Real Madrid ha de mejorar mucho. No parece al cien por cien, por lo que las mejores noticias son los seis puntos y el trabajo de algunos futbolistas que siguen tan en forma como siempre, como Luka Modric, o el buen hacer del talentoso Marco Asensio, o el despertar goleador de Álvaro Morata. Por parte del Celta de Vigo, la mejor noticia es saber que puede ser el equipo que tanto enamoró con su fútbol la temporada pasada, y que les hizo entrar en competición europea de forma directa.