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Hazlo más, Leo

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Messi tv 3El deseo ingenuo de quien escribe sobre lo acontecido el pasado domingo 11 de enero es inversamente proporcional al calado que me temo tendrá en el modus operandi diario del F.C. Barcelona, no sólo en el ámbito comunicativo, sino en el general, en el colectivo.

La ventisca imparable de rumores/informaciones que ha zarandeado a la institución recientemente hasta cotas impensables hace apenas semanas, parece haber amainado, que no cesado. Ha bastado una nada aleatoria aparición de Leo Messi en el canal Barça TV para apaciguar al taimado entorno azulgrana, logro al alcance de escasos privilegiados.

Accedió el as argentino porque debía, como eterno estandarte de la entidad, para cortar lo que consideró una afrenta maléfica en pos de ensuciar su imagen y causar estragos a nivel deportivo. Habló claro. Ni una duda se ha vertido en los medios sobre la veracidad de sus palabras, sobre lo orquestado del acto. Leo no sabe mentir. Por eso no habla ante la prensa. Prefiere callar, sabedor de la trascendencia de su figura. Porque lo que sí que es cierto es que a Messi no todo lo que rodea a la institución, con especial incidencia en su parcela, la futbolística, le gusta. Y sí, puede que las formas de su actual entrenador sean una ellas. Pero de ahí, a todo lo plasmado en tinta en los últimos días, media un abismo.

Su equipo venció con peso al Atlético, y este domingo ante el Deportivo ha ofrecido una imagen transformada, diferente, de conjunto hilvanado con hilos gruesos con un mismo trazado, una misma idea, una misma creencia. A análisis de cada uno queda ahora cifrar la cuota de responsabilidad que, en este por ahora escueto cambio, han tenido las reflexiones del 10 de Rosario. Ahora bien, que nadie ose pensar que alguna figura del club le obligó a hacerlo.Lo hizo él a cuenta propia. No aspiro, desde la experiencia, a confirmar que este acontecimiento haya hecho a los directivos catalanes replantearse su política de comunicación. El bien que haría, a todos las esferas, que su icono más reconocible compartiera sus impresiones ante el mundo, o sea, periodistas, socios y seguidores, más a menudo.

Messi es fútbol. De su legendaria trayectoria pocas aseveraciones más simples pero fehacientes se pueden extraer. Imprudente y estulto sería que los dirigentes de tan universal e inestable institución no se percataran de lo beneficioso de un Leo más accesible y cercano. No esperar a una tumultuosa crisis para sacarlo a la luz. Pero no creo que nada vaya a variar ni un ápice. Errores que irritan, sin duda.