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Un año redondo

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Lo que empezó al alzar la Supercopa en el Fernando Buesa Arena, tras vencer al FC Barcelona, se trasladó a la Copa del Rey, otra vez ante el mismo rival. Este título daría paso a la ansiada Euroliga que el conjunto de la capital llevaba buscando veinte años y que consiguió tras vencer en su casa al Olympiacos, considerado entre los cuatro mejores equipos de Europa en este momento. La inercia del club blanco se hacía cada vez más grande y la bola de nieve que rodaba ladera abajo en busca del título liguero aumentaba su diámetro progresivamente.El equipo de Pablo Laso, que se ha reivindicado tras ser muy criticado el pasado curso, llegaba al encuentro final de cada trofeo bajo un diluvio de críticas y sin contar precisamente con el apoyo de la afición. No obstante, y como ha podido verse a lo largo de la temporada, en cada final los merengues vencían a su rival y en la mayoría de los casos con superioridad.1423172179_extras_noticia_foton_7_1

La última copa que ha alzado el conjunto blanco fue la que le acreditaba como campeón de liga, título que desde el curso 2006-2007 le costaba conseguir alzándolo únicamente dos veces desde aquel año. El derrotado sería por tercera vez esta temporada el Barcelona, que a pesar de plantar cara, no pudo evitar el triunfo madrileño. En esta ocasión los de Laso no pudieron levantar el título en casa, ya que el tercer encuentro de la serie final se jugaba en tierras catalanas.

Tras ser víctima de una de las derrotas más dolorosas de su historia, los culés buscaban alargar la serie aprovechando el factor cancha. El Palau lucía acorde a la ocasión, la afición apretaba desde el primer minuto y los jugadores, totalmente concienciados, exhibieron una intensidad mucho mayor que la del encuentro anterior. Ambos entrenadores pusieron toda la carne en el asador desde el minuto uno, usando los quintetos que mejores resultados han dado a lo largo de la liga regular. En la pasada batalla fuimos testigos de cómo Sergio Llull anotaba un triple tras otro en el primer cuarto destrozando a su rival, en esta ocasión, Ante Tomic se convertiría en el protagonista de la película intercambiando papel con el menorquín. El croata se sentaría a falta de un minuto y medio para concluir el primer período con una anotación de doce puntos tras un enorme esfuerzo, en el otro bando, Llull no gozó del mismo acierto y no llegaría a los cinco tantos en estos primeros diez minutos.

El segundo asalto de este combate comenzaría con la misma intensidad que hubo en el primero e incrementándola poco a poco. La batalla se calentaba más rápido que un vaso de leche en el microondas y no solo lo que se vivía dentro de la cancha aumentaba su temperatura, sino que, en las gradas, la afición culé aumentó los decibelios conforme a las necesidades del partido. A pesar del acierto con el que contaba Tomic, este no fue suficiente para frenar el acelerón del Madrid, motivado por la rabia defensiva de Maciulis y los siete puntos que aportó en momentos clave.BARCELONA - REAL MADRID

A la vuelta del descanso, los de Xavi Pascual querían enmendar los errores de la primera parte y remontar el parcial que los blancos habían logrado en el segundo cuarto (17-31). Así ocurrió, tras irse catorce abajo en la mediación del encuentro (34-48), el Barcelona y el potencial anotador que volvió a exhibir Doellman llevaron a los catalanes a colocarse tan solo seis abajo en el marcador. La tensión del encuentro se podía cortar, pero solo si tenías una sierra a mano, algunas decisiones arbitrales dudosas, la dureza del juego y la presión del público crearon un ambiente en el que cualquier error del equipo rival, acierto, buena defensa o mal ataque fue celebrado o criticado con un ruido ensordecedor. En el tramo final de este asalto apareció un personaje más en la obra, Alex Abrines fue clave en la remontada de los blaugranas aportando once puntos y dos triples consecutivos que les servían para ponerse dos arriba a falta de cuarenta segundos para concluir este cuarto.

El encuentro llegaba a sus últimos diez minutos y el marcador mostraba un 67-65 favorable a los culés que obligó a los madrileños a tragarse su orgullo y luchar por cada balón como si fuera el último. Los de Laso lograron un parcial que les colocaba ocho arriba gracias a la anotación de Carroll y Sergio Rodríguez. Tras este bajón de intensidad, los de Xavi Pascual volvieron a ponerse a tan solo tres puntos a falta de treinta y cinco segundos; sin embargo, un tiro de media distancia anotado por Carroll aplastaría sus esperanzas y el conjunto blanco volvería a alzar el título esta temporada.

El bloque de jugadores que el Real Madrid ha tenido en este curso ha dado el mejor rendimiento en años; no obstante, el verano es largo y de una forma u otra siempre se termina moviendo la plantilla. Es muy probable tener que soportar el adiós de Sergio Llull durante estas vacaciones y puede ser que jugadores que no han disfrutado de suficientes minutos no quieran continuar en el equipo, además de la edad de otros. Así que, y a pesar de los resultados, ¿es tiempo de una renovación de plantilla? ¿cómo suplir la marcha de Llull? Eso es algo que en estos meses sabremos.