Inicio 1ª División Si Valverde no lo remedia, Bartomeu pagará la fiesta del Real Madrid

Si Valverde no lo remedia, Bartomeu pagará la fiesta del Real Madrid

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FC Barcelona's president Josep Maria Bartomeu attends a news conference at Camp Nou stadium in Barcelona, Spain December 20, 2016. REUTERS/Albert GeaCODE: X01398

El Barcelona tiene un problema. En realidad los grandes equipos saben que, otra cosa que no sea ganar, siempre supone un problema. Ahora es el Barça el que, en plena reforma, debe seguir cumpliendo con la obligación de ganar. Mal momento. El Real Madrid parece que ha tomado el testigo del juego y, sobre todo, de la eficacia y los resultados.

Hasta hace relativamente poco el máximo rival de los catalanes, andaba perdido en una rotonda interminable de la que no lograba salir. El Real Madrid ganaba algunos títulos pero no encontraba el camino de salida ni parecía tener las ideas claras. Las intermitencias del Madrid sostenían al Barcelona como referente. Sin embargo la aparición de Zidane lo ha complicado todo para el conjunto culé. 

Al banquillo del Madrid llegó un brillante jugador que ahora hace de técnico. Algo cambió. Para mí la comunicación. El nuevo entrenador del Real Madrid establece una relación directa entre lo que dice y lo que hace. Zidane ha convencido a los jugadores por el camino de los hechos. Cuando Zidane habla de fútbol, el jugador escucha porque sabe que su entrenador no lo hace de oídas y más allá del plano teórico, sobre el césped, el francés todavía sienta cátedra. Pocos pueden enmendar un ejercicio con balón si lo ordena y lo demuestra Zidane. Eso es jerarquía y a partir de ahí, fe ciega en el jefe.

El Barcelona, con un Madrid en modo felicidad, vive momentos de desconcierto. El Real Madrid es solo uno de los causantes pero no el principal causante de este momento errático del Barcelona. Los problemas del conjunto azulgrana vienen de la imposibilidad de ganar siempre pero, fundamentalmente, de no haber logrado sostener un equilibrio en la relación entre los ejecutivos y los profesionales del balón.

Los problemas judiciales de varios jugadores y dirigentes; determinados acuerdos, derivados de esos problemas con la justicia, para escapar de las obligaciones a nivel personal, haciendo responsable al club; el imperceptible peso de la Masía en la plantilla, los resultados y un rosario de pequeños o grandes – Neymar – asuntos que alejan al Barça de su imagen monolítica y futbolísticamente todo poderosa, son el origen de una fotografía social que, hoy por hoy, proyecta honda preocupación y muy malos augurios.

Felizmente para el Barcelona, el fútbol lo cambia todo en noventa minutos. Aunque sea de manera transitoria. Si se produce el milagro y revierte la situación, Valverde y sus jugadores habrán dado a la directiva una balsa para cruzar el mar de los desatinos. Será un remedio paliativo – algo es algo – pero si se cumple el pronóstico y se confirma lo que se vio en Nou Camp, alguien va a tener que pagar la fiesta que se ha dado el Real Madrid.