Inicio Linares Deportivo ¡¡Hasta siempre, querido amigo azulillo!!

¡¡Hasta siempre, querido amigo azulillo!!

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Hoy ha fallecido un amigo, un aficionado incansable y un dispuesto colaborador que en su día fue Presidente del extinto CD Linares. Colaboró con Palabra de Fútbol en distintas retransmisiones.

 

Se que es ésta una página deportiva, pero cuando la vida golpea, puede que el mejor remedio sea recordar los buenos momentos vividos. Es lo que hoy le sucede a este humilde redactor, que llora, lamenta y recuerda infinitamente a su amigo Juan Martínez, con el que siempre viví momentos excelentes con la pelota como excusa.

Palabra de Fútbol, Televisión Linares, Cadena COPE Jaén y Canal Sur Radio eran y serán eternamente su casa. Juan colaboraba con todos estos medios siempre que se le llamaba, porque aún nacido en Albacete y siendo seguidor del «Alba», su pasión era (con permiso de su pequeña nieta), el Linares Deportivo. Juan hizo, incluso, unos «pinitos» como actor en la popular serie «Los Ladrones van a la Oficina» interpretándose a sí mismo cuando era Presidente del Linares (el comisario en la ficción, Agustín González, era hincha azulillo).

Acudía siempre a todas las tertulias a sudar la camiseta defendiendo a su Linares delante de los micrófonos. Era querido por los aficionados azulillos y un azote para los rivales. Siempre estaba atento a todas las noticias para azotar en los grupos de whatsapp. Era crítico, si, pero siempre con respeto. Prueba de ello es que sus compañeros de tertulia en Canal Sur, lo invitaban amablemente al Estadio de La Victoria.

Debo recordar a Juan por todo lo bueno que me aportó. En esta ocasión hablaré en primera persona. A Juan y a mi nos unía esa pasión por el Linares Deportivo y nos «separaban» nuestros distintos puntos de vista. Teníamos una habilidad especial para, aún pensando siempre de manera diferente, llegar en todas esas ocasiones a un punto de encuentro que era, sin duda, el anteriormente mencionado amor a nuestro equipo. Podíamos pasar horas tratando de convencer el uno al otro, pero jamás acabábamos pensando igual. Una cosa si que tenía yo clara, y es que en las pocas ocasiones que dialogábamos de algo diferente al fútbol, él se dedicaba a hablar, y yo a callar para aprender de quien sabía me daba siempre buenos consejos.

Jamás olvidaré algunos de nuestros encuentros y como me echaba el freno cuando mi cabeza se embalaba y pensaba demasiado rápido. Él evitó que yo cometiera errores que me hubieran marcado para siempre. Y por supuesto, siempre estaba ahí cuando lo llamaba para mi «Rincón Deportivo» o para narrar algún partido en «Palabra de Fútbol».

Podría mencionar cantidad de anécdotas, pero siempre quedará en mi memoria el día que desde Bailén narramos para este medio y para Televisión Linares la Final de la Copa Subdelegada entre el Linares Deportivo «B» y el CD Navas. Él intentaba disimularlo, pero los aficionados naveros nos escribían diciendo que a Juan se le notaba mucho que iba con el Linares. ¡¡Como no se le iba a notar si era su pasión!! Lo mejor de todo fue cuando vio a través del móvil que había marcado el Albacete y que volvía a Segunda División. Por unos minutos, me quedé solo realizando la narración.

 

 

Desde hoy, querido amigo, echaré de menos tus llamadas antes de algunas tertulias para conocer alguna última hora o algún detalle importante. Las echaré de menos también cuando se abra el mercado de fichajes y no me llames para saber de algún futbolista o informarme de algún otro. Pierdo a mi persona de confianza. A quien le contaba los «marrones» futbolísticos y los solucionaba con un par de llamadas. Hoy pierdo a quien rompía mi soledad cuando yo vivía en Córdoba. Siempre que él acudía allí por trabajo, me llamaba para tomar café, aunque llevara prisa, en el Granadal, hacía un alto para saber como estaba. Pierdo un gran amigo.

Y para acabar, debo reconocer que no se como explicarme porque se mezclan una serie de sentimientos que provocan un néctar indescriptible. Hoy que no estás con nosotros, te agradezco tu última llamada. Fue un momento triste, desagradable y hasta frustrante, pero hoy agradezco que me llamaras aquel día para contarme que estabas enfermo. Aquella llamada me sirvió para darme cuenta de que me querías más de lo que me imaginaba; y yo a ti. Tú y yo sabemos que llamabas para despedirte. Por suerte, hace muy pocos días, pude cogerte la mano por última vez. Hoy se va un pedazo de nosotros, pero a mi me dejas muchas lecciones y muchos buenos momentos. Me dejas más de lo que te imaginas.

Querido amigo, los azulillos que tenemos en el cielo, hoy, tienen nuevo Presidente.

 

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