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Entre tanto, el capitán alzó otro título

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casillas mundialitoOPINIÓN.- Casillas ha levantado otro título, el décimo como capitán y el vigésimo primero en toda su carrera deportiva. Su primera gran aparición data de la primavera de 2002, cuando los milagros de Glasgow. Aquella temporada, Vicente Del Bosque apostó por César, un portero veterano que pasaba de los treinta y que llegó al Madrid en el 2000 procedente del Valladolid.  El joven Iker, que ya había sido titular con el Real Madrid y estaba en la lista para viajar al Mundial de Japón y Corea, nunca llegó a encajar bien aquel cambio de planes de su entrenador, pero jamás se le vio un mal modo, ni se le escuchó una mala palabra. Al fin y al cabo, no era más que una joven promesa.  Tal vez otra de tantas.

Pero entonces, decía, sucedió lo de Glasgow. El Madrid estaba jugándose la novena frente al Bayern Leverkusen de Ballack en el Queen’s Park cuando César sufrió una lesión en el tramo final del partido. Iker se enfundó sus guantes, saltó al campo y contuvo el arreón de los alemanes con dos paradas tan soberbias como los goles de Zidane y Raúl, que a la postre dieron la Copa de Europa al Madrid. Después, Casillas lloró sobre el césped y reconoció que la suplencia aquella temporada hizo tambalear sus propias creencias.

casillas títulosDesde entonces, Casillas ha devorado la historia hasta convertirse en lo que es hoy en día, el mejor portero del mundo, una leyenda viva y en activo del Real Madrid y de la selección española. Vivió la gloriosa era galáctica; luego, hubo un tiempo en que el Madrid vivió de los goles de Ronaldo Nazario y las paradas de Iker; después, llegaron las Ligas de la etapa de Calderón y los éxitos con España; más tarde, los títulos con Mourinho y, por último, otra suplencia y la ansiada décima Champions. En total, más de 700 partidos en la élite. Entre tanto, las decisivas actuaciones del capitán se rompen en el tiempo y riegan una trayectoria sencillamente espectacular, probablemente, inalcanzable por los siglos de los siglos.

Mientras algunos iluminados pretenden jubilar al mejor portero español de todos los tiempos, argumentando tres actuaciones grises y una pachanga en las Américas durante la última pretemporada, Iker ya se ha levantado y acaba de alzar otro título para cerrar el 2014. Queda capitán para rato, y Madrid para marcar otra época con su brazalete.